"La final del Mundial 2030, y todo el Mundial si quieren, también será suya..."<br>
Después de que la FIFA le diera el premio su Premio de la Paz a Donald Trump estaba cantado que el asunto de Marruecos y Senegal en la Copa de África no iba a acabar así. Se juega como se vive, se dice, y la FIFA ha demostrado que su forma de vivir y de jugar es aceptar y apoyar la ley del más fuerte, ya sea dando una palmadita en la espalda al trumpismo o entendiendo que Marruecos aplica correctamente la máxima de que el fútbol es un perfecto vehículo de autobombo. Un torneo de fútbol jugando como local sirve perfectamente para aglutinar a la gente. Eso sí: no se debe reparar en medios.

