"A Arbeloa no le engañan pero a los socios sí"
A un entrenador no puedes pedirle que en sólo cuatro días le cambie la cara a un equipo en caída libre. No sería justo. Para que recupere la mejor versión de Vinicius, Bellingham, Valverde, Camavinga y Rodrygo, que llevan temporada y media desenchufados del máximo nivel, primero hay que dejarle trabajar, darle confianza y tiempo, por difícil que eso resulte en el Real Madrid. Si encima las estrellas no están por la labor de que se les moleste con instrucciones, vídeos y correcciones y se les exija en los entrenamientos, entonces hay que darle mucho tiempo. Bastante más del que le dieron a Xabi Alonso.

