Noticias

Federer entra en el Salón de la Fama del tenis: "Con la técnica que tiene, a los 50 va a mover la pelota igual"

0 16

«La derecha de Federer es brutal. Yo no he tenido puntos ATP, pero he jugado bien al tenis. Practicaba indoor con Federer cuando él tenía 17 años y te prometo que te viene algo a 10.000. A veces no te daba tiempo ni a dar un paso. Con la técnica que tiene, a los 50 años va a mover la bola igual», dice Paul Dorochenko, quien fuera el preparador físico del suizo en sus comienzos. Precisamente de esos principios habló el icónico tenista en su discurso de más de media hora tras ser incluido en el Salón de la Fama del Tenis. Federer lloró, como tantas veces hizo en pista, cuando su mujer lo presentó. Mirka también fue tenista y recordó una anécdota que sacó los colores y las risas a Andy Roddick, presente en el acto. «En los primeros días a veces lo ayudaba a calentar antes de los partidos. Todavía recuerdo a Andy Roddick bromeando después de la final de Cincinnati: ‘‘No puedo creer que haya perdido contra un tipo que hace el calentamiento con su novia’’». Roger se convertiría en una pesadilla para Roddick, al que venció 21 partidos de 24, entre ellos tres finales de Wimbledon y una del US Open. Tras uno de esos encuentros, el estadounidense dijo: «Debería odiarte, pero no puedo».

 

Federer dedicó gran parte de sus palabras a Mirka, su «inspiración», a algunos de sus rivales: «Estoy contento de haber pasado por generaciones, desde Sampras hasta las rivalidades épicas con Andy (Murray), Novak (Djokovic) y Rafa (Nadal)»; y recordó cómo empezó todo. «A la mente me viene cuando con 13 años era recogepelotas y estaba apoyado contra la pared del fondo, con las manos detrás de mí y la vista fija en la bola. Jamás olvidaré cómo se veía el partido desde ahí y qué sentí. La emoción de estar tan cerca de los jugadores, pasarles la pelota, darles la toalla, verlos sudar, observar cómo luchaban, cómo resolvían las adversidades, su intensidad... Recuerdo que a la mañana siguiente, me dolían muchísimo las piernas», aseguró antes de dar las gracias a sus padres. De Robert afirmó: «Empecé a los tres años con la raqueta de madera de mi padre. Crecí con raquetas de madera y pelotas de tenis blancas, así de viejo soy. Esa raqueta era tan pesada que solía jugar con derecha y revés a dos manos. ¿Quién iba a imaginar que me convertiría en un jugador de una sola mano?». Y de Lynette, su madre: «Organizaba mis clases, me inscribía en los partidos y apoyaba a mis entrenadores. Mamá lo hizo posible».

Hubo poco espacio para sus éxitos, sus 103 títulos, sus 20 Grand Slams, sus partidos de leyenda... Son los que le han llevado al Salón, pero nada hubiera sido posible sin la gente a la que nombró.

Comments

Комментарии для сайта Cackle
Загрузка...

More news:

Read on Sportsweek.org:

Otros deportes

Sponsored