Una topadora
El marcador refleja a la perfección lo que se vio en cancha: una superioridad técnica y física que Antonic supo imponer desde el primer game.
El encuentro comenzó con cierta paridad en los primeros juegos, con un Martín Cesar intentando imponer su ritmo. Sin embargo, tras el primer quiebre a favor de Antonic, la balanza se inclinó definitivamente:Diego se mostró sumamente sólido desde el fondo de la cancha. Logró neutralizar los ataques de Cesar y contraatacar con pelotas profundas que forzaron el error ajeno.
Lo que parecía que sería una batalla pareja se transformó en un monólogo a partir del segundo set. Antonic soltó el brazo, dominó con su servicio y no le permitió a su rival sumar ni un solo game, cerrando el parcial y el partido de forma implacable.

