ANTONIO MARTÍNEZ, NUESTRO SOCIO DE HONOR DEL CLUB DE TENIS CHAMARTÍN, NOS GUÍA DESDE EL CIELO
Hoy nos deja alguien que fue mucho más que un nombre importante en el mundo del tenis. Se va una excelente persona, un trabajador incansable, un gran amigo y un referente como maestro y fundador de la Escuela Nacional de Maestría de Tenis con su entrañable amigo Manolo Santana y, sobre todo, una persona que marcó a generaciones de jugadores profesionales y amateurs dentro y fuera de la pista del Club de Tenis Chamartín desde su fundación en 1966.
Su huella en la escuela española y madrileña de tenis es imborrable. No solo por sus logros, sino por su forma de entender este deporte: con pasión, disciplina y un profundo respeto, Antonio tenía muy claro los detalles técnicos que te harían ser mejor jugador, veía tus defectos rápidamente y te corregía con una explicación fácil y sencilla para notar la mejoría de inmediato.
Para muchos fue ejemplo, para otros un gran profesor, y para quienes tuvieron la suerte, como yo, de conocerle de cerca, también un gran amigo.
El Club de Tenis Chamartín pierde hoy a su socio de honor más antiguo, pero su espíritu seguirá presente en cada entrenamiento, en cada partido y en cada joven que empuñe una raqueta. Porque hay personas que no se van del todo: permanecen en lo que enseñaron, en lo que inspiraron y en todo lo que ayudaron a construir.
Hoy el tenis y todos los socios del Club de Tenis Chamartín están muy tristes, pero también profundamente agradecidos por haber disfrutado de su persona y sabiduría entre nosotros como director de la escuela de tenis durante 60 años.