Un Sinner granítico derrota a Medvedev en la final de Indian Wells
Sin Alcaraz enfrente y sin ceder un set, Jannik Sinner ha estrenado su palmarés en Indian Wells. La final ante Medvedev la resolvió el italiano por 7-6 (8/6) y 7-6 (7/4) en una hora y 56 minutos. Además del título del de San Cándido en el primer Masters 1.000 del curso, en el valle de Coachella se ha visto la mejor versión de Medvedev en muchos años. El ruso fue número uno del mundo en 2022 y ahora, de momento, ha regresado ya al "top 10" con un tenis granítico. Su juego, su saque, sus reveses... vuelve a ser una amenaza. Que se lo digan a Alcaraz. Sinner se llevó la final porque fue capaz de domesticar al moscovita desde el fondo de la pista. Lo que no consiguió Alcaraz 24 horas antes. Le desafío con sus mismas armas y le superó.
Medvedev comenzó la final como si continuara metido en el partido de semifinales ante Alcaraz. Dejó un bote pronto, regaló un globo y tanto su servicio como su revés marcaron el camino de la final de salida. Empezó mandón el ruso apuntándose incluso un intercambio de 28 golpes. La clave para que Sinner no se descompusiera ante la fortaleza de Medvedev fue su primer saque. En el primer set rozó el 95 por ciento de puntos ganados con su primero. Fue el pilar sobre el que se asentó su tenis cuando el ruso parecía volar. El italiano fue muy atrevido y aceptó el desafío de los reveses del rival con la misma medicina. Lo que no pudo hacer Alcaraz en la semifinal, domesticar al ruso desde el fondo de la pista, sí lo hizo el número dos del mundo. Llegó a disponer de dos bolas de "break" en el séptimo juego, pero Medvedev hizo un perfecto ejercicio de escapismo. No sólo salvó las dos pelotas de rotura. En un par de servicios fue capaz de escapar de sendos 0-30. La igualdad no se rompió hasta que estuvo bien avanzado el "tie-break". Los once primeros del desempate fueron para el sacador. Y el único error fue del ruso: por exceso de vista no devolvió un "passing" de Sinner cuando tenía el punto ganado en la red. Ese simple detalle terminó por ser decisivo porque el italiano es cierto que desaprovechó la primera bola de set, pero no lo hizo con la segunda.
El segundo set siguió por el mismo camino. La diferencia es que ambos fortificaron todavía más su saque. Medvedev no sufrió tanto y Sinner fue tan sólido como de costumbre. El partido avanzaba y el ruso ya no estaba tan ordenado, pero era capaz de resolver todos sus servicios. El italiano vivía muy cómodo con una cifra increíble de primeros servicios. Acabó firmando una asombroso 41/44, un 93,2 por ciento de puntos ganados con el primer saque. Así que la final desembocó en un nuevo "tie-break". El desarrollo no tuvo nada que ver con el del primer parcial. Medvedev se llegó a situar 4-0. Sinner confesó luego a pie de pista que "no había perdido la fe". No perdió la fe, recuperó su tenis y el ruso, por primera vez en semanas, tembló. El número dos del mundo empezó a sumar y encadenó cinco puntos seguidos. El sexto, el que le daba bola de partido, llegó después de un intercambio de 18 golpes. Olió sangre el de San Cándido y atacó el segundo saque de Medvedev para levantar su primer título en Indian Wells.
Así hemos vivido el Medvedev - Sinner: final de Indian Wells 2026

