Fútbol
Añadir Noticia
Noticias

Para los argentinos, el partido ante Inglaterra por el Mundial es mucho más que fútbol

0 26

Buenos Aires, Argentina. En un cine repleto, los argentinos aplauden, lloran y reviven los goles de Maradona contra Inglaterra en 1986 como si estuvieran en una tribuna. Cuarenta años después, con el reclamo por Malvinas aún presente y una rivalidad que desborda el fútbol, la semifinal del miércoles por el Mundial 2026 traspasa el campo de juego.

La disputa por la soberanía de las islas en el Atlántico Sur que llevó a una guerra entre Argentina y Gran Bretaña en 1982, sumada a aquel mítico partido que dio luz a La mano de Dios y al Gol del siglo, alimenta la feroz rivalidad futbolística entre argentinos e ingleses.

“Estoy demente, sin dormir, no tengo otro tema en la cabeza”, cuenta a la AFP Ezequiel Murmis, un docente de 33 años, al salir de la proyección de “El Partido”, documental reciente sobre aquel encuentro de cuartos de final de México 1986 que se reestrenó el lunes abarrotando las salas.

La causa Malvinas es omnipresente: está en los libros de texto escolares, murales, tatuajes, en los laterales de los autobuses. Un sinfín de pueblos, barrios y estadios llevan el nombre “Malvinas Argentinas”.

“El que no salta es un inglés”, suelen cantar los hinchas en las tribunas, brincando sin parar. Y así como “Muchachos” en 2022, el himno no oficial de los argentinos para este Mundial también menciona a las islas cuya soberanía el país reclama: “Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo. Argentina quiero verte bicampeón”.

Pero 2026 no es 1986.

Entonces la guerra desatada por la dictadura militar argentina (1976-1983) era muy reciente. Veteranos de Malvinas enviaban telegramas a los jugadores albicelestes y parlamentarios pedían que la selección se negara a jugar el partido.

“Desde el sentimiento, Maradona nos vengó de alguna forma allá en 1986”, dice a la AFP Ernesto Alonso, excombatiente de la guerra que se desarrolló entre abril y junio de 1982 en la que murieron 649 militares argentinos y 255 británicos.

Pero Alonso, igual que el entrenador argentino Lionel Scaloni, recuerda que el del miércoles es solo un partido de fútbol: “Queremos ganar, pero no le podemos transferir a la selección argentina la responsabilidad que cabe sobre Malvinas”, señala para bajarle el tono a cualquier polémica extracancha.

Comments

Комментарии для сайта Cackle
Загрузка...

More news:

Read on Sportsweek.org:

Otros deportes

Sponsored