A rueda: Doncic, acorralado
Un ojeador de los Mavericks de Dallas. Otro de Phoenix Suns...Y de Sixers, Clippers, Pelicans, Magic y Wizards en el último partido del Madrid en la Euroliga. ¿Para qué? Está claro: todos querían ver de cerca a Luka Doncic. Así transcurre la vida del mayor fenómeno del baloncesto europeo actual, observado sin cesar por todas las franquicias de la mejor competición de baloncesto. Doncic no puede escapar a su destino, que no es otro que la NBA. Lo sabe él, el Real Madrid y todo aficionado al baloncesto. La pregunta es cuándo, en qué momento dará el paso para intentar dominarlos a todos. Y los plazos se acortan inexorablemente. El otro día, ante el Barça y con todos esos ojeadores presentes, cuando anotó un triple desde su casa (ayer lo volvió a hacer ante Obradoiro, aunque no valía), su cotización de cara al «draft» aumentó un poquito más. Es el típico vídeo viral que alcanza cualquier rincón del mundo. Pero hubo algo mejor, probablemente la acción más plástica de su corta carrera. Un doble «crossover» sobre Víctor Claver, que acabó con el alero azulgrana destartalado y el balón en las manos de Felipe Reyes, que anotó fácil. Maravillas que le aproximan a la cima a toda velocidad.

