Boston se cansó de Pablo Sandoval y lo sacó del roster
Los Medias Rojas todavía tienen compromisos con el antesalista por unos 50 millones de dólares, pero parecen dispuestos a pagarle el sueldo con otro equipo. Disponen de siete días para cambiarlo o dejarlo en libertad
El-Nacional.com
Los Medias Rojas de Boston hicieron este viernes un movimiento sorpresivo, aunque no del todo inesperado, al sacar del roster de 40 al antesalista venezolano Pablo Sandoval y colocarlo en la lista de asignación, el paso previo a su salida de la divisa.
Los patirrojos disponen de siete días como máximo para decidir qué harán con el díscolo toletero ambidiestro, cuya carrera parece estar en un punto de inflexión, luego de declararse agente libre hace tres temporadas, romper relaciones de manera amarga con los Gigantes de San Francisco y firmar un pacto multianual por casi 100 millones de dólares con los bostonianos.
El departamento de prensa de la novena dio la noticia en un pequeño comunicado. De inmediato, varios medios de comunicación, incluyendo el Boston Globe, el Boston Herald y la estación WEEI.
La gerencia oriental tiene ahora tres decisiones posibles, dentro de los siete días que, como máximo, pasará el Panda en asignación. Pueden dejarlo en libertad, cambiarlo de conjunto o pasarlo por waivers, en la esperanza de que haya alguien más interesado en sus servicios.
En sus tres torneos con los Medias Rojas, dejó una línea de .237/.286/.360, con 14 jonrones en 161 compromisos. Perdió casi toda la zafra pasada por una lesión en el hombro y ha estado dos veces en la lista de incapacitados en 2017.
No hay rumores sobre posibles compradores y lo más posible es que sea puesto en libertad, la semana entrante.
Sandoval vivió momentos de gloria en San Francisco. Fue la cara de esa franquicia, cuando se granjeó el apodo de Kung Fu Panda, por su sonrisa y su complexión física. Asistió dos veces al Juego de Estrellas y ganó tres anillos de campeón. Fue el Jugador Más Valioso en la Serie Mundial de 2012.
También sufrió muchas veces la crítica de aficionados y periodistas por su tendencia a ganar peso corporal y ver bajar sus números ofensivos. Pero el alto mando de los Gigantes usualmente le dio su apoyo, hasta que prefirió irse a la costa este.
Se encontraba en Triple A, al momento de la medida. Cumplía con una fase de rehabilitación física, tras sufrir de una otitis.
Si nadie toma el contrato del Panda, Boston deberá pagarle íntegramente los casi 50 millones de dólares que le restan en su contrato vigente.
Publicado en El-Nacional.com, el viernes 14 de julio de 2017.
Ignacio Serrano

