SU ABUELO FUE EL PRIMER CUARTO BATE EN LA HISTORIA DE ESTA FRANQUICIA. PONCHO RUIZ CRECIÓ SABIENDO QUE ESE UNIFORME TENÍA SU NOMBRE.
El 11 de octubre de 1965, cuando los Tomateros jugaron su primer partido en la historia, había un nombre en el line up que la Nación Guinda conoce muy bien. Ildefonso Ruiz: quien en ese juego inaugural fue el cuarto bate de los Tomateros de Culiacán. Ese año, el año en que Culiacán debutó en lo que entonces era la Liga Invernal Sonora-Sinaloa, Ruiz lideró al club en carreras impulsadas con 52. En la temporada siguiente, la del primer campeonato de la franquicia, pegó 16 jonrones. A lo largo de cinco campañas con los guindas acumuló más de 50 vuelacercas. Y en algún momento de esa época, se convirtió en el primer jugador en la historia de la Liga Mexicana del Pacífico en conectar tres jonrones en un solo juego.
Ese jonronero de época es Ildefonso Ruiz I. Abuelo de nuestro Ildefonso Ruiz III, Poncho Ruiz. Quien nació el 23 de febrero de 2002 en Tijuana, Baja California, en una familia de beisbol y predestinada a teñirse de guinda. Creció sabiendo quién había sido su abuelo, qué había hecho con ese uniforme, qué lugar ocupaba en la memoria de una franquicia que en 1965 todavía no sabía cuántos campeonatos iba a ganar. Creció también sabiendo que ese legado no era suyo por derecho, que tendría que ganárselo.
Tomateros lo seleccionó en primera ronda del Draft LMP de 2019, con plena conciencia de lo que ese nombre significaba para Culiacán. Desde octubre de 2023, cuando se incorporó por primera vez al roster guinda, Poncho Ruiz ha formado parte de esta familia. No como visita de temporada: sino como un culichi de cepa.
En tres inviernos con Culiacán ha acumulado 99 juegos, 64 imparables, 24 carreras impulsadas y .269 de average, con 26 bases por bolas que reflejan disciplina real delante y detrás del plato; donde ha mostrado la madurez que se le exige a un receptor en una liga de este nivel: en su primera etapa con los guindas, en 64 innings como receptor, registró PCL de 2.81, el más bajo entre los receptores del circuito. Maneja el pitcheo, bloquea y tiene brazo. Cada noche que se pone la careta, Culiacán tiene un receptor que sabe lo que hace.
Cuando vistió el uniforme guinda por primera vez, dijo algo que quedó registrado en medios locales: “Soy Ildefonso Ruiz, nieto de Ildefonso Ruiz.” Lo dijo con orgullo, sin grandilocuencia, como quien enuncia un hecho que no necesita adorno. Y luego añadió una frase que resume todo lo que este receptor de 24 años tiene por delante: “Ojalá algún día logre dar tres jonrones en un juego como mi abuelo.”
No es un detalle menor. Es una historia que la memoria guinda atesora desde aquel 11 de octubre de 1965. Ildefonso Ruiz III lleva la realeza guinda corriendo por sus venas.

