La sabermetría vs Omar Vizquel
El Emergente
Ignacio Serrano
Ignacio Serrano
Si Bill James, el mascarón de proa de la sabermetría, ofrece su apoyo a Bob Abreu para el Salón de la Fama; y si el nuevo análisis ha ido cambiando las tendencias de los votantes, al punto de entronizar este año a Tim Raines, ¿qué podemos esperar el año próximo con Omar Vizquel?
El caraqueño cumple en 2017 su quinto año en el retiro. En diciembre, su nombre aparecerá en la planilla. Se topará con figuras de gran tamaño, con quienes compartió en su generación, así como con varias estrellas rezagadas, muchas con su reputación manchada por el uso de sustancias prohibidas.
Esta primera papelera incluirá a Trevor Hoffman y Vladimir Guerrero, que se quedaron fuera por muy poco. También estarán Edgar Martínez, Roger Clemens, Barry Bonds, Mike Mussina y Curt Schilling. Y entrarán, junto a Vizquel, nada menos que Chipper Jones y Jim Thome, además de Andruw Jones y Scott Rolen.
En 2019 será el turno de Mariano Rivera, Roy Halladay, Andy Pettitte, Todd Helton, Miguel Tejada y Roy Oswalt. En 2020 le tocará a Derek Jeter, Jason Giambi, Alfonso Soriano, Adam Dunn y Paul Konerko. En 2021 vendrán Tim Hudson y Mark Buehrle. Y así, año tras año.
El destino de Vizquel parece cruzarse con la huella que dejó Luis Aparicio, quien debió esperar a su quinto chance, para finalmente entrar a Cooperstown. Suponiendo que los “indiscutibles” van a ir entrando (Hoffman, Vlad, Rivera, Halladay y Jeter, quizás Pettitte, Soriano o alguno más), el sol comenzará a salir para el caraqueño dentro de cuatro años, cuando le toque a Hudson, Buehrle y compañía.
Incluso entonces, la sobreabundancia de candidatos represados dispersará el voto y hará que sea difícil reunir el 75 por ciento necesario. Recordemos, además, que el máximo de tiempo posible en la planilla, ahora, es de 10 años. El ex torpedero (y cualquier otro aspirante) necesitará ser protagonista de una matriz de opinión, que potencie su caso. Algo así como lo que derivó en la inmortalización de Jim Rice, Jeff Bagwell y Raines, que no eran favoritos.
Vizquel, a diferencia de muchos, sí será sujeto de polémica y discusiones. Tiene un caso que le pone en la frontera misma del templo. Van a hablar mucho de él y de Ozzie Smith, para bien y para mal. El nuestro tiene mejores números acumulados, en general, y promedios superiores, a la ofensiva. Pero Smith es una especie de ícono en la MLB, por su proverbial guante.
Aquí hay una prueba: el capitalino tiene el décimo mejor WAR defensivo de la historia, con 28.4, pero el estadounidense es primero con 43.4 en menos tiempo. Como comparación, Luis Aparicio es séptimo con 31.6 (recordemos que ese departamento toma en cuenta las nueve posiciones en el mismo ranking).
Alrededor de dos decenas de analistas se han pronunciado desde el retiro de Vizquel hasta hoy. Una mitad, encabezada por el respetado Paul Hoynes, lo considera inmortal. Con Keith Law al frente, la disidencia cree que fue un gran defensor, pero sobreestimado, y se ceba en su bateo, con la premisa de que su guante no fue tan excelso como para compensar las carencias con el madero.
Law es un reputado sabermétrico. Hoynes es un honesto columnista de la vieja escuela.
Esa será la batalla que se dará, especialmente a partir de 2021. Mientras mayor sea el debate, mayor será su opción. Pero no la tendrá fácil.
Publicada en El Nacional, el viernes 7 de julio de 2017.

