El Alavés siempre se levanta
El fútbol moderno rescató al Alavés de una delicada derrota. Lo hizo un pisotón fuera de tiempo, de Catena sobre Toni Martínez, con el balón ya en dirección al lateral de la red. En el 91, donde Boyé rescató un punto que viajaba camino Pamplona gracias a la irrupción de Víctor Muñoz. Una suma escasa para ambos que no cuadra con las respectivas aspiraciones. Ni el Alavés puede coger el suficiente aire ni Osasuna se asoma con convicción a la bonita lucha europea.

