La resilencia vale un título
El encuentro comenzó con un Palomino sumamente enfocado. En el primer set, logró imponer su ritmo y capitalizar las oportunidades de quiebre para adelantarse con un sólido 6-3 que parecía encaminar el trámite sin sobresaltos.
Sin embargo, Javier Rivero no estaba dispuesto a entregar el trofeo fácilmente. En la segunda manga, Rivero ajustó sus impactos y aprovechó un pasaje de dudas de su rival para ponerse con ventaja de 3-1. Pero con el set cuesta arriba, apareció la mejor versión técnica y mental de Palomino.
Lejos de desesperarse, Luciano empezó a recuperar terreno punto a punto. Logró hilvanar cuatro juegos consecutivos para revertir la tendencia y volver a tomar el control del marcador. Finalmente, con un tenis agresivo y una notable solidez defensiva, cerró el parcial por 6-4 para desatar el festejo en el torneo carioca.

