Bublik dijo que no le gustaba el tenis, pero tras el puntazo que jugó contra Musetti en la final de Hong Kong no lo parece...
Alexander Bublik es uno de esos tenistas a los que le gusta ser los malos del circuito, y no por su calidad tenística. En algunas entrevistas hace años decía que odiaba el tenis y que sólo jugaba por dinero. Su actitud en muchos partidos era y es como de dejadez. Por ejemplo, fue protagonista de un juego, hace unas temporadas, en el que hizo todos los saques por abajo, o fue campeón de Montpellier 2024 perdiendo el primer set en todos los partidos.
Quizá necesita no tomarse en serio para avanzar, y desde la temporada pasada, esa evolución se ha multiplicado. En 2025 conquistó cuatro títulos: Hangzhiu, Kitzbuhel, Gstaad y Halle. En la hierba alemana, además, derrotó a Sinner, uno de los pocos jugadores. Los otros dos fueron Griekspoor (por retirada con calambres) y Alcaraz (cuatro veces).
El tenista kazajo ha empezado 2026 con otro título, el noveno de su carrera, en Hong Kong, derrotando en la final a un “top 10” como Lorenzo Musetti (7-6 [7-2] y 6-3). Precisamente en esa lista de elegidos se va a colar Bublik con este título (mañana será el diez del mundo), mientras que su rival también llegará a una posición récord, el cinco.
Bublik puede que siga jugando sólo por dinero, pero el punto que protagonizó en la final de Hong Kong ya es aspirante a uno de los mejores del año.
Lo dio todo el kazajo, defendiendo a un lado y al otro, sin tiempo casi para respirar, corriendo también hacia delante para llegar a una contradejada y terminando con una derecha, después de haber sobrevivido a un remate. Tras el éxito, se le ve que cómo busca aire del esfuerzo.

