3 horas de dura lucha
Desde el primer set, quedó claro que ninguno de los dos tenistas estaba dispuesto a ceder terreno. El trámite fue un espejo: ambos mantuvieron sus servicios con solidez, obligando a definir el parcial en un tie-break. Allí, Ares estuvo un poco más fino en los momentos de presión y logró cerrar el primer capítulo a su favor.
La historia se repitió en la segunda manga. Ibañez, lejos de desanimarse por haber perdido el primer set, ajustó su devolución y llevó el juego nuevamente al límite. En un desenlace casi idéntico al anterior, esta vez fue Ibañez quien se impuso en el desempate, forzando la definición al Súper Tie-break.
En la instancia decisiva, la frescura mental de Sebastián Ares fue la clave. Mientras que los errores no forzados empezaron a aparecer producto del cansancio, Ares logró conectar tiros mas incisivos y efectivos que le permitieron tomar una luz de ventaja. Finalmente, con un 10-6 contundente en el parcial definitivo, selló su pase a la siguiente ronda.

