Un penalti salva a Suecia del abismo
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Partido aburrido, tal vez el que más de los que se llevan disputados del torneo. Con solo un par ocasiones claras, y una de ellas, con espectacular parada de Olsen, fue en fuera de juego. La otra, desbaratada por Dubravka tras un excelente remate de Augustinson tras un centro de Larsson. Un motivo más para escuchar a la intuición, aquella que te avisa del tostón que te espera si decides desafiar a la siesta viendo un Suecia-Eslovaquia. Tuvo que pasar una hora hasta que se animó el partido con un paradón tras el segundo disparo que iba entre los tres palos. Y el gol, como no podía ser de otra manera, llegó de penalti tras un derribo de Dubravka sobre Quaison cuando le encaraba solo. Anotó Forsberg (min.77) para dar aire a Suecia, que respiraba por fin. Se animó el partido en los últimos diez minutos, pobre premio para el sufrido espectador. Los tres puntos colocan a Suecia bien posicionada para lograr el pase a los octavos, mientras que Eslovaquia se jugará ante España su pase a la siguiente ronda.
Salió Eslovaquia dispuesta a conseguir, como mínimo, un empate que hiciera buena la victoria la cosechada ante Polonia en la primera jornada. Todo lo contrario que Suecia, dispuesto a cercar desde el primer minuto la portería defendida por Dubravka para hacer valer su superioridad sobre el papel y poder afrontar el último encuentro del grupo con opciones serias de pasar a octavos de final. Los de Jan Olof Andersson se encontraron el mismo planteamiento que emplearon ante España, con una Eslovaquia bien cerrada y dispuesta a aprovechar algún contraataque. La primera media hora transcurrió son ocasiones claras, con Suecia controlando la posesión y jugando en terreno eslovaco y los de Stefan Tarkovic contemporizando y centrados en no perder las marcas de sus rivales.
Alexander Isak y Marcus Berg eran los jugadores más incisivos del partido. El futbolista de la Real Sociedad traía de cabeza a la zaga eslovaca con su movilidad y brega en ataque, mientras que el jugador del Krasnodar grataba de resarcirse de los errores ante España y congraciarse con su afición. La Federación sueca había denunciado insultos y amenazas de muerte hacia su delantero tras la clara ocasión que pudo haber sentenciado el primer partido ante España. No le pillaba de nuevo, ya que Suecia había vivido un episodio similar en el Mundial de Rusia, cuando el centrocampista Jimmy Durmaz recibió muchos insultos en redes sociales por cometer la falta que permitió a Alemania derrotarles en la prolongación en un partido de la fase de grupos. Pero Berg quería saldar deudas y hacer las paces. Y casi lo consiguió en el minuto 27 al aprovechar una serie de errores de la zaga eslovaca. Al final despejó Dubravka. El último cuarto de hora de la primera parte fue atípico y Eslovaquia tomó las riendas del choque ante una inoperante Suecia, que parecía sobre el césped el equipo débil. De hecho, al descanso, los Tarkovic dominaban claramente la posesión (61,4 por ciento), con tres disparos por dos de los suecos.
Oía Suecia el rumor de la catarata hacia la que se acercaba inexorablemente y decidió volcarse, a la desesperada, en ataque para tratar de alargar su estancia en la Eurocopa. Augustinson tuvo la ocasión más clara en el minuto 60 e Isak se sumó a la angustia eslovaca pero el marcador seguía sin moverse. El jugador de la Real Sociedad era el gran azote rival pero su punto de mira estaba desviado y todo rozaba el gol pero nada iba dirigido entre los tres palos. Suecia puso una marcha más y llegó el penalti que transformó Forsberg para liderar el grupo a la espera de lo que este sábado pueda hacer España ante Polonia.
Salió Eslovaquia dispuesta a conseguir, como mínimo, un empate que hiciera buena la victoria la cosechada ante Polonia en la primera jornada. Todo lo contrario que Suecia, dispuesto a cercar desde el primer minuto la portería defendida por Dubravka para hacer valer su superioridad sobre el papel y poder afrontar el último encuentro del grupo con opciones serias de pasar a octavos de final. Los de Jan Olof Andersson se encontraron el mismo planteamiento que emplearon ante España, con una Eslovaquia bien cerrada y dispuesta a aprovechar algún contraataque. La primera media hora transcurrió son ocasiones claras, con Suecia controlando la posesión y jugando en terreno eslovaco y los de Stefan Tarkovic contemporizando y centrados en no perder las marcas de sus rivales.
Alexander Isak y Marcus Berg eran los jugadores más incisivos del partido. El futbolista de la Real Sociedad traía de cabeza a la zaga eslovaca con su movilidad y brega en ataque, mientras que el jugador del Krasnodar grataba de resarcirse de los errores ante España y congraciarse con su afición. La Federación sueca había denunciado insultos y amenazas de muerte hacia su delantero tras la clara ocasión que pudo haber sentenciado el primer partido ante España. No le pillaba de nuevo, ya que Suecia había vivido un episodio similar en el Mundial de Rusia, cuando el centrocampista Jimmy Durmaz recibió muchos insultos en redes sociales por cometer la falta que permitió a Alemania derrotarles en la prolongación en un partido de la fase de grupos. Pero Berg quería saldar deudas y hacer las paces. Y casi lo consiguió en el minuto 27 al aprovechar una serie de errores de la zaga eslovaca. Al final despejó Dubravka. El último cuarto de hora de la primera parte fue atípico y Eslovaquia tomó las riendas del choque ante una inoperante Suecia, que parecía sobre el césped el equipo débil. De hecho, al descanso, los Tarkovic dominaban claramente la posesión (61,4 por ciento), con tres disparos por dos de los suecos.
Oía Suecia el rumor de la catarata hacia la que se acercaba inexorablemente y decidió volcarse, a la desesperada, en ataque para tratar de alargar su estancia en la Eurocopa. Augustinson tuvo la ocasión más clara en el minuto 60 e Isak se sumó a la angustia eslovaca pero el marcador seguía sin moverse. El jugador de la Real Sociedad era el gran azote rival pero su punto de mira estaba desviado y todo rozaba el gol pero nada iba dirigido entre los tres palos. Suecia puso una marcha más y llegó el penalti que transformó Forsberg para liderar el grupo a la espera de lo que este sábado pueda hacer España ante Polonia.

