Un doblete de Cristiano revive a la Juventus ante el Empoli
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Ya se ha convertido en una pieza indispensable para su equipo. Tanto es así que sus goles se convierten en puntos a favor para su equipo. Cristiano Ronaldo no se fue de vacío del estadio Carlo Castellani, igual que la Juventus. El vigente campeón de la liga italiana necesitó más que nunca a su nueva estrella para vencer a un equipo recién ascendido, el Empoli.
El portugués llegaba al choque de la Toscana totalmente lanzado. Dos partidos de liga consecutivos marcando. Delante, uno de los clubes más humildes del Calcio. El astro luso se relamía.
Pero no se asustó el Émpoli. Los hombres de Andreazzoli se olvidaron del escudo que portaban sus oponentes. Una osadía que fue recompensada con un tanto de Caputo en el minuto 27. El «7» de la Juve estaba desaparecido. El nerviosismo se apoderó de los transalpinos y no fue hasta la reanudación cuando le dieron la vuelta al partido.
Es una de sus especialidades, y Allegri es consciente de ello. El técnico no ha dudado en encomendar a su flamante pupilo el lanzamiento de las penas máximas, y él no decepciona, pues transformó un penalti en el minuto 53 que subía el empate al marcador, pero Cristiano quería más. Su potente disparo desde cualquier posición siempre fue el temor de Europa y ayer volvió a relucir esa cualidad.
Suyo fue el derechazo en el minuto 69 desde fuera del área que le dio los tres puntos a la «Vecchia signora». Ya es el máximo goleador de su equipo, lleva siete tantos que le aúpan a la segunda posición de mejores anotadores del Calcio, por detrás de Piatek. En Turín, Cristiano empieza a ser sinónimo de victoria.
El portugués llegaba al choque de la Toscana totalmente lanzado. Dos partidos de liga consecutivos marcando. Delante, uno de los clubes más humildes del Calcio. El astro luso se relamía.
Pero no se asustó el Émpoli. Los hombres de Andreazzoli se olvidaron del escudo que portaban sus oponentes. Una osadía que fue recompensada con un tanto de Caputo en el minuto 27. El «7» de la Juve estaba desaparecido. El nerviosismo se apoderó de los transalpinos y no fue hasta la reanudación cuando le dieron la vuelta al partido.
Es una de sus especialidades, y Allegri es consciente de ello. El técnico no ha dudado en encomendar a su flamante pupilo el lanzamiento de las penas máximas, y él no decepciona, pues transformó un penalti en el minuto 53 que subía el empate al marcador, pero Cristiano quería más. Su potente disparo desde cualquier posición siempre fue el temor de Europa y ayer volvió a relucir esa cualidad.
Suyo fue el derechazo en el minuto 69 desde fuera del área que le dio los tres puntos a la «Vecchia signora». Ya es el máximo goleador de su equipo, lleva siete tantos que le aúpan a la segunda posición de mejores anotadores del Calcio, por detrás de Piatek. En Turín, Cristiano empieza a ser sinónimo de victoria.

