BM Caserío Ciudad Real 27 – 33 //ABANCA Ademar León
Victoria de personalidad en Ciudad Real
El equipo saltó a la pista con las ideas muy claras: intensidad defensiva, ritmo alto y máxima concentración desde el primer minuto. A pesar de ser un equipo recién ascencdido, en Ciudad Real nadie regala nada y que el empuje local nos obligaría a mantener el nivel durante los 60 minutos. Los primeros compases fueron de intercambio de goles, pero nuestra defensa comenzó a marcar diferencias. Ajustamos líneas, se consiguií cerrar espacios en el centro y, a partir de ahí, llegaron las recuperaciones que nos permitieron correr. Cada ataque bien ejecutado reforzaba nuestra confianza. Con paciencia en el ataque posicional y mayor acierto en el lanzamiento, conseguimos abrir una primera brecha antes del descanso. Nos fuimos al vestuario con ventaja en el marcador y, sobre todo, reforzados con el gol de Wasiaka tiempo parado.
Tras el paso por vestuarios, el equipo dio un paso más. Lejos de especular con el resultado, mantuvimos la ambición. Gracias a un acertado ataque, se fueron encontrando soluciones desde la primera y segunda línea y supimos castigar cada desajuste defensivo del rival. El Caserío intentó reaccionar con intensidad y logró acercarse en algunos momentos, pero cada vez que el partido se apretaba nuestro equipo fue capaz de responder con madurez para seguir manteniendo el liderazgo del marcador. Nuestra defensa volvió a ser determinante y la portería apareció en acciones clave para sostener la ventaja. En los minutos finales supimos gestionar el ritmo, seleccionar bien los lanzamientos y cerrar el partido.

