Las Guerreras caen ante Rusia y necesitan que Montenegro gane o empate con Suecia para llegar a las semifinales del Mundial
Rusia fue demasiado para la brava España en el Mundial de balonmano femenino. Tras un campeonato espectacular, el equipo de Carlos Viver sucumbió ante las campeonas olímpicas con claridad (36-26) y ahora están a la espera de un favor para saber si accede a semifinales. Montenegro tiene que ganar o empatar su partido contra Suecia (juegan hoy a las 12:30) para que las Guerreras puedan luchar por las medallas en Japón. El objetivo que se habían marcado, que era lograr plaza para el preolímpico, ya lo consiguieron y las semis serían un premio a un trabajo fantástico. Serán horas de tensa espera.
Pero es que Rusia, dirigida por el español Ambros Martín, tiene un equipo espectacular, se mire por donde se mire. Empezando por la portera Sedoykina, una muralla de 185 centímetros, siguiendo por su defensa y continuando por su ataque. Se cerraron atrás para que la pelota no llegara a la pivote española Ainhoa Hernández y España se nubló. Y se desplegaron arriba con los lanzamientos de Frolova (9 goles), y la calidad de Vyakhireva, una jugona. Por aquí, por allá, por los extremos, con la pivote, a la contra... Tiene de todo Rusia, que aseguró mucho el pase, con pocas pérdidas. Y eso que el comienzo fue esperanzador: un 2-0 para las Guerreras en un minuto y medio. Rusia ya estaba clasificada, pero no tenía asegurado el primer puesto. No se relajó en ningún momento ni nadie pensó que el empate le servía a ambas selecciones. La maquinaria empezó a funcionar y los intentos de Carlos Viver no funcionaban: ni Zoqbi ni Navarro lograban atrapar una, sin ayuda de una defensa superada una y otra vez. Sumaba desde el punto de penalti España, con acciones individuales, pero no era suficiente. Nerea Pena, una de sus anotadoras más letales, no consiguió batir a Sedoykina hasta la segunda parte. Apareció en el último cuarto de hora para liderar un amago de España que se quedó ahí. La máxima diferencia llegó a 10 en a falta de 20 minutos para el final (25-15), y pese a que España lo redujo a seis en un último intercambio de goles, el resultado final volvió a ser el máximo.
Podía haber sido una jornada de calculadoras, porque en caso de empate a puntos entre España y Suecia había que contar goles. Partía España con un +6 respecto a Suecia, pero la contundente derrota hace que no haya que contar demasiado. Si las nórdicas ganan a Montenegro están en semifinales. Si pierden o empatan, serán las Guerreras las que pelearán por las medallas.

