El pan y la mano
Había una vez un anciano que, fiel a su
costumbre, salía cada día a comprar el pan, sin prisa, bajo el sol o la lluvia, en
cualquier estación. Después buscaba siempre el
mismo banco del parque y dejaba caer a sus pies algunas migas. Al
principio, solamente acudieron palomas, que recogían el sustento y se
marchaban.
Con el tiempo, entre el bando gris empezaron a
aparecer pequeños pajarillos, más inquietos, más vivos. El anciano, tras tantas
mañanas de silenciosa observación, era ya capaz de reconocer a algunos. Temerosos,
huidizos, echaban a volar apenas él movía un dedo.
Sin embargo, en una ocasión, un par de esos
pajarillos vencieron el recelo. Comieron
directamente de su palma y, con el tiempo, permitieron incluso que los acariciara sin huir.
Un día, otro hombre se acercó y le dijo con un
suspiro: “Cómo envidio lo que te quieren estos
animales”.
El
primer anciano alzó su mirada y, con serenidad, le respondió: “No es
que unos valgan más que otros; cada uno llega de una manera distinta. Las
palomas vienen y se van con el pan. Pero
estos pajarillos… estos se quedan.”
A menudo, cuando preparo nuestras rutas y
escribo estas líneas, vuelve a mí la imagen del anciano en su banco.
Cada semana salgo a buscar el “pan” de un
nuevo camino, de una aventura que ofrecer. Hay
quienes acuden por la belleza del trazado, por el reto de la montaña
o por la seguridad de rodar en compañía. Son
motivos nobles, y todos hemos sido alguna vez esa paloma que busca el sustento del grupo.
Pero la verdadera magia ocurre cuando, además del track, compartimos ese latido que da sentido al camino. En los momentos de duda aparecen quienes saben que una mano amiga sostiene mucho más que el equilibrio sobre la bici, y que en la ruta lo esencial no es compartir kilómetros, sino permanecer.
Mi mayor recompensa no está en ver el grupo
reunido en cada salida, sino en sentir que el camino sigue siendo un lugar
donde, sin necesidad de decirlo, nos sentimos arropados.
Este domingo, la mano vuelve a estar abierta. Para
quienes buscan el pan, y para quienes ya han hecho de este camino un lugar
donde simplemente estar. En la
montaña, siempre habrá migas… y un latido que, sin decir nada, nos hace volver.
Domingo, 10 de Mayo de 2026
Este domingo regresamos a la ruta de La
Mariposa para compartir algo más que paisajes.
La última vez el camino quedó incompleto por la avería de un compañero, y este domingo volvemos para terminar el dibujo que dejamos a medias.
Hora de encuentro: 8,45
Lugar de encuentro: Paseo Rivera de San Rafael

