El Barça lo quiso hacer difícil
El Barça sigue cumpliendo los objetivos de la temporada con paso firme pero no exento de sufrimiento. Deja por el camino alguna duda como el exceso de goles encajados, pero tiene una pegada que minimiza este problema y le saca de muchos líos. En la fase liga de la Champions, la primera meta era meterse en el top 8 -para evitar jugar dos partidos más en el apretado calendario de febrero- y lo logró después de vencer al Copenhague con mucho más esfuerzo del esperado ya que al descanso el resultado era un sorprendente 0-1. Se jugó el todo por el todo en la segunda parte y salió cara tras los goles de Lewandowski, Lamine, Raphinha y Rashford. Puede que no siempre sea así en rondas posteriores y ante mejores rivales.

