Tempone marcó el ritmo
Tempone saltó a la cancha con una determinación envidiable. Desde el primer punto, impuso un ritmo vertiginoso que descolocó por completo a Idiazabal. Con una efectividad altísima en sus tiros ganadores y aprovechando las dudas iniciales de su oponente, Francisco cerró el primer parcial con un contundente 6-1 que parecía sentenciar la historia temprano.
El segundo set mostró una cara distinta. Javier Idiazabal logró ajustar su juego, redujo los errores no forzados y empezó a disputar cada punto con mayor intensidad. El encuentro se volvió más parejo y físico, obligando a Tempone a trabajar extra para mantener la ventaja.
Sin embargo, en los momentos de mayor presión, Francisco supo mantener la calma y la precisión necesaria para concretar el quiebre decisivo. Con el 6-4 final, Tempone demostró que no solo tiene tenis para dominar, sino también la templanza para cerrar partidos cuando el rival levanta el nivel.

