La gran decisión... que puede cambiarlo todo<br>
La Fórmula 1 vive una era dorada. El fenómeno global alcanzó en 2025 un volumen de negocio de 3.200 millones de euros, afianza su relación con firmas de otra dimensión como Netflix o Apple y ha enganchado a socios de la talla de Audi y General Motors (bajo el paraguas de Cadillac). Todo va rodado, pero en paralelo surge una gran pregunta en lo deportivo. La nueva era de la competición ha nacido con más incógnitas que certezas, y sus estrellas, muchas descontentas, deben tomar decisiones sobre su futuro. La bomba lanzada por Max Verstappen en Japón ("Quiero estar en la F1 para divertirme, pero no es así", confesó) sobre su futuro se extiende a otros mitos que tienen que anunciar o no su continuidad, como Fernando Alonso y Lewis Hamilton. Todo puede cambiar.

