El futuro de España muerde con fuerza en los campus estadounidenses
El baloncesto español, como el de cualquier otra nacionalidad europea, ha tenido que adaptarse en tiempo récord a los tiempos modernos para no estancarse. Atrás queda el pasado en el que las grandes estrellas se forjaban en las canteras nacionales con más solera, eclosionaban más tarde en el primer equipo y donde solo los elegidos, ya con pelos en la barba, emigraban en busca de fortuna a la NBA . Un escenario que cambió por completo hace unos años, cuando la liga universitaria estadounidense, la mítica NCAA, fue obligada por la justicia a dejar que los jugadores, los únicos que no veían ni un céntimo de una competición millonaria, cobraran por sus servicios, los revolucionarios derechos NIL (Nombre, Imagen y... Ver Más

