El renacido
La temporada pasada de Mbappé fue de lo más extraña, un verdadero enigma. Sus números, analizados fuera de contexto, nos dicen que fue brillante. Pero ya sabemos que las estadísticas tienen un alto poder cosmético y maquillan más de lo que muestran. Salvo en un breve tramo a mitad de curso, Mbappé no fue Mbappé. Parecía otro jugador. Como si le hubieran dado el cambiazo al Real Madrid. Sus controles no eran tan precisos, lanzaba los penaltis sin personalidad ni convicción y esas arrancadas tan suyas apenas se veían. Parecía siempre atrapado en un fuera de juego eterno, en un bucle melancólico. Muy de vez en cuando veíamos resquicios de aquel jugador del Mónaco y del PSG que había deslumbrado... Ver Más

