El Espanyol celebra un empate insuficiente
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El Espanyol logró un empate insuficiente en Cádiz con sabor a triunfo. RDT logró el empate en la prolongación después que Alejo adelantara a los andaluces con el tiempo cumplido. Los de Vicente Moreno golpearon primero, se veían ganadores pero llegó el empate de Negredo y el posterior gol de Alejo. Respiró el equipo catalán con el tanto de De Tomás.
Tardó el Espanyol diez minutos en adelantarse. Un excelente pase en profundidad de Darder para el desmarque de Morlanes, fue aprovechado por el centrocampista maño para batir tranquilamente a Ledesma. Tardaron un mundo en reaccionar Fali y Cala. Se expulsaba el equipo blanquiazul la presión tras la derrota ante el Elche en Cornellá y la eliminación copera contra el Mallorca. Un gol en el Nuevo Mirandilla, un estadio en el que los locales parece que jueguen fuera a tenor de los resultados conseguidos. El Cádiz es el único equipo que no había ganado en casa y, aunque el Espanyol tampoco puede presumir de ser una apisonadora lejos de Cornellá, el tanto de Morlanes parecía una sentencia definitiva para el equipo en el que acaba de aterrizar Sergio González.
No daba resultado el revulsivo que buscaba la directiva cadista con el relevo de Álvaro Cervera. La nueva etapa, con Sergio en el banquillo, no empezaba de la mejor forma. La clasificación para los cuartos de final en Copa ante el Sporting en los penaltis fue un bálsamo engañoso, ya que el verdadero objetivo de los gaditanos es certificar una permanencia que empieza a complicarse.
Se estiró algo el Cádiz tras el gol de Morlanes. Pudo lograr el empate Perea (min. 18) en una buena ocasión con un disparo al primer palo que Diego López pudo desviar fuera. Fue un estertor, una especie de tic, porque el Cádiz estaba muy tocado y no sabía cómo hacer daño a un Espanyol que se encontraba muy cómodo sobre el terreno de juego. Sin hacer nada, los pericos mandaban en el marcador.
Le faltaba clarividencia al Cádiz. Se desgañitaba Sergio desde la banda pero lleva tan poco tiempo que sus ideas aún no han calado en el equipo. En el minuto 26 pudo llegar el segundo del Espanyol. Un centro templado al corazón del área, con Darder totalmente solo para rematar, encogió el corazón del antiguo Carranza y del Nuevo Mirandilla. Iza estorbó lo justo para que el perico rematara fuera.
Se impacientaba la grada. Pitos al palco y nervios sobre el césped. Hubo una tregua a cinco minutos del final de la primera parte. Todos aparcaron sus guerras y se pusieron de acuerdo para reclamar un penalti que Muñiz Ruiz ni siquiera consideró. Un balón peinado por Negredo acabó en el punto de penalti y el Choco Lozano cayó al suelo cuando intentaba rematar. No obstante, los últimos cinco minutos fueron para un Espanyol que pudo sentenciar el partido. El discutido Embarba elaboró una trabajada y vistosa jugada que acabó con un disparo blando y al filo del descanso y poco después fue Raúl de Tomás el que casi anota el segundo tanto perico. Un pase picado de Melendo sobre el delantero precedió a una vaselina que se quedó corta.
Se las prometía muy felices el Espanyol pero Negredo tuvo una ocasión y la aprovechó. Un balón que no acertó a despejar Oscar Gil fue a parar a los pies del delantero, que no dudó y batió a Diego López. El Tiburón de Vallecas huele la sangre cada vez que se mide al equipo catalán, al que ha ajusticiado con diez goles a lo largo de u carrera deportiva. Parecía que los de Vicente Moreno tenían el partido controlado pero el tanto local volvía a dejar todo en el aire. Se lo creyó el Cádiz, que se volcó sobre las inmediaciones de un Diego López que empezó a despotricar contra su defensa, alterado por la facilidad con la que le llegaban. Volvió a marcar Negredo (min.77) pero el árbitro anuló el tanto por manos del delantero a pesar de las protestas. Y tres minutos después volvió a marcar Negredo y otra vez volvió a anularlo Muñiz Ruiz, en esta ocasión por una falta previa de Rubén Sobrino sobre Diego López segundos antes de que rematara el delantero vallecano. Los últimos minutos fueron una montaña rusa, con dos goles anulados a Negredo, el primero por manos y el segundo por falta de Sobrino sobre Diego López, el tanto de Alejo con el tiempo ya cumplido y el empate final de Raúl de Tomás.
Tardó el Espanyol diez minutos en adelantarse. Un excelente pase en profundidad de Darder para el desmarque de Morlanes, fue aprovechado por el centrocampista maño para batir tranquilamente a Ledesma. Tardaron un mundo en reaccionar Fali y Cala. Se expulsaba el equipo blanquiazul la presión tras la derrota ante el Elche en Cornellá y la eliminación copera contra el Mallorca. Un gol en el Nuevo Mirandilla, un estadio en el que los locales parece que jueguen fuera a tenor de los resultados conseguidos. El Cádiz es el único equipo que no había ganado en casa y, aunque el Espanyol tampoco puede presumir de ser una apisonadora lejos de Cornellá, el tanto de Morlanes parecía una sentencia definitiva para el equipo en el que acaba de aterrizar Sergio González.
No daba resultado el revulsivo que buscaba la directiva cadista con el relevo de Álvaro Cervera. La nueva etapa, con Sergio en el banquillo, no empezaba de la mejor forma. La clasificación para los cuartos de final en Copa ante el Sporting en los penaltis fue un bálsamo engañoso, ya que el verdadero objetivo de los gaditanos es certificar una permanencia que empieza a complicarse.
Se estiró algo el Cádiz tras el gol de Morlanes. Pudo lograr el empate Perea (min. 18) en una buena ocasión con un disparo al primer palo que Diego López pudo desviar fuera. Fue un estertor, una especie de tic, porque el Cádiz estaba muy tocado y no sabía cómo hacer daño a un Espanyol que se encontraba muy cómodo sobre el terreno de juego. Sin hacer nada, los pericos mandaban en el marcador.
Le faltaba clarividencia al Cádiz. Se desgañitaba Sergio desde la banda pero lleva tan poco tiempo que sus ideas aún no han calado en el equipo. En el minuto 26 pudo llegar el segundo del Espanyol. Un centro templado al corazón del área, con Darder totalmente solo para rematar, encogió el corazón del antiguo Carranza y del Nuevo Mirandilla. Iza estorbó lo justo para que el perico rematara fuera.
Se impacientaba la grada. Pitos al palco y nervios sobre el césped. Hubo una tregua a cinco minutos del final de la primera parte. Todos aparcaron sus guerras y se pusieron de acuerdo para reclamar un penalti que Muñiz Ruiz ni siquiera consideró. Un balón peinado por Negredo acabó en el punto de penalti y el Choco Lozano cayó al suelo cuando intentaba rematar. No obstante, los últimos cinco minutos fueron para un Espanyol que pudo sentenciar el partido. El discutido Embarba elaboró una trabajada y vistosa jugada que acabó con un disparo blando y al filo del descanso y poco después fue Raúl de Tomás el que casi anota el segundo tanto perico. Un pase picado de Melendo sobre el delantero precedió a una vaselina que se quedó corta.
Se las prometía muy felices el Espanyol pero Negredo tuvo una ocasión y la aprovechó. Un balón que no acertó a despejar Oscar Gil fue a parar a los pies del delantero, que no dudó y batió a Diego López. El Tiburón de Vallecas huele la sangre cada vez que se mide al equipo catalán, al que ha ajusticiado con diez goles a lo largo de u carrera deportiva. Parecía que los de Vicente Moreno tenían el partido controlado pero el tanto local volvía a dejar todo en el aire. Se lo creyó el Cádiz, que se volcó sobre las inmediaciones de un Diego López que empezó a despotricar contra su defensa, alterado por la facilidad con la que le llegaban. Volvió a marcar Negredo (min.77) pero el árbitro anuló el tanto por manos del delantero a pesar de las protestas. Y tres minutos después volvió a marcar Negredo y otra vez volvió a anularlo Muñiz Ruiz, en esta ocasión por una falta previa de Rubén Sobrino sobre Diego López segundos antes de que rematara el delantero vallecano. Los últimos minutos fueron una montaña rusa, con dos goles anulados a Negredo, el primero por manos y el segundo por falta de Sobrino sobre Diego López, el tanto de Alejo con el tiempo ya cumplido y el empate final de Raúl de Tomás.

