El Granada no despierta del sueño europeo
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Nadie dijo que Europa fuera fácil, y si no que se lo pregunten al Granada. A pesar de la tranquilidad que daba el dos a cero de la ida, el conjunto andaluz se vio por detrás en el marcador a los tres minutos de que echara a rodar el balón en el partido de vuelta. Una pérdida de Eteki en el centro del campo terminó en gol del Nápoles. Zielinski condujo el balón con maestría hasta el borde del área, hizo un quiebro a Domingos Duarte y finalizó con un certero disparo. Un directo a la mandíbula nada más empezar el combate que, en contra de lo que habría pasado con otros equipos, no hizo otra cosa que confirmar la enorme personalidad de este Granada.
Los de Diego Martínez, lejos de amilanarse, se instalaron en campo rival, cogieron el balón y fueron madurando su juego con paciencia. Antonio Puertas anotó, pero estaba en fuera de juego. El extremo era un quebradero de cabeza por la izquierda, pero paradójicamente fue por la derecha por donde llegó el gol. Foulquier sacó la escuadra y el cartabón para encontrar la cabeza de Montoro, que en estático, rodeado de rivales, se elevó para poner la pelota en la escuadra. El Nápoles defendía con tres centrales, pero ninguno fue capaz de molestar siquiera al goleador. Con el empate en el luminoso, los locales necesitaban tres goles más para clasificarse.
El conjunto italiano estuvo cerca de volver a adelantarse hasta en dos ocasiones antes del descanso. Primero, con un disparo de falta de Insigne que exigió lo mejor de Rui Silva, que a mano cambiada desvió el tiro al larguero. Luego, con un tanto anulado por fuera de juego a Di Lorenzo. Las malas noticias para el Granada llegaron de manera consecutiva en forma de lesión. Antes, durante el calentamiento, Darwin Machís se cayó del once por unas molestias. Más tarde, durante la primera mitad, se lesionaron Gonalons y Carlos Neva, que se fue llorando del campo. Y nada más volver de las duchas, fue Germán Sánchez el que se tuvo que retirar antes de tiempo.
En el segundo tiempo se habló sobre todo en italiano. El Nápoles salió dispuesto a apurar sus opciones y su ambición no tardó en tener recompensa. Insigne atrajo a varios rivales y aprovechó un desbarajuste de la zaga visitante para asistir a Fabián Ruiz, que batió con facilidad a Rui Silva. El Granada no se encerró, e incluso se asomó en más de una ocasión a la portería de Meret, pero fue el Nápoles el que más peligro en ataque llevó hasta el pitido final.
Con siete minutos de tiempo añadido, los de Gattuso se volcaron sobre el área del portero del Granada, que dejó una gran parada. De haber entrado ese cabezazo de Koulibaly se habría sufrido mucho más, pero a medida que pasaban los minutos se hizo impensable la remontada local. El Granada, con mucho mérito tras sobreponerse a multitud de bajas y a un histórico de Europa, estará este viernes en el sorteo de octavos.
Los de Diego Martínez, lejos de amilanarse, se instalaron en campo rival, cogieron el balón y fueron madurando su juego con paciencia. Antonio Puertas anotó, pero estaba en fuera de juego. El extremo era un quebradero de cabeza por la izquierda, pero paradójicamente fue por la derecha por donde llegó el gol. Foulquier sacó la escuadra y el cartabón para encontrar la cabeza de Montoro, que en estático, rodeado de rivales, se elevó para poner la pelota en la escuadra. El Nápoles defendía con tres centrales, pero ninguno fue capaz de molestar siquiera al goleador. Con el empate en el luminoso, los locales necesitaban tres goles más para clasificarse.
El conjunto italiano estuvo cerca de volver a adelantarse hasta en dos ocasiones antes del descanso. Primero, con un disparo de falta de Insigne que exigió lo mejor de Rui Silva, que a mano cambiada desvió el tiro al larguero. Luego, con un tanto anulado por fuera de juego a Di Lorenzo. Las malas noticias para el Granada llegaron de manera consecutiva en forma de lesión. Antes, durante el calentamiento, Darwin Machís se cayó del once por unas molestias. Más tarde, durante la primera mitad, se lesionaron Gonalons y Carlos Neva, que se fue llorando del campo. Y nada más volver de las duchas, fue Germán Sánchez el que se tuvo que retirar antes de tiempo.
En el segundo tiempo se habló sobre todo en italiano. El Nápoles salió dispuesto a apurar sus opciones y su ambición no tardó en tener recompensa. Insigne atrajo a varios rivales y aprovechó un desbarajuste de la zaga visitante para asistir a Fabián Ruiz, que batió con facilidad a Rui Silva. El Granada no se encerró, e incluso se asomó en más de una ocasión a la portería de Meret, pero fue el Nápoles el que más peligro en ataque llevó hasta el pitido final.
Con siete minutos de tiempo añadido, los de Gattuso se volcaron sobre el área del portero del Granada, que dejó una gran parada. De haber entrado ese cabezazo de Koulibaly se habría sufrido mucho más, pero a medida que pasaban los minutos se hizo impensable la remontada local. El Granada, con mucho mérito tras sobreponerse a multitud de bajas y a un histórico de Europa, estará este viernes en el sorteo de octavos.

