El Villarreal se endurece en Europa
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Estará en el sorteo de octavos de la Europa League el Villarreal tras ganar (2-1) contra el Salzburgo. Los austríacos salieron en tromba, con ansias de inocularle a la eliminatoria el frenético ritmo europeo que tanto daño hace a los españoles. Berisha anotó para los visitantes en el minuto 17 pero, tras el descanso, los castellonenses, aupados por un gran Moreno (autor de un doblete), le dieron la vuelta al partido.
En pleno debate sobre el papel de España en Europa, también en lo futbolístico, se plantaba el Villarreal en una vuelta condicionada por el gran resultado de los de Emery en Austria (0-2). Desde el prisma nacional, los equipos foráneos son agentes del caos, unos a los que el gozo les llega cuando 'pasan muchas cosas', algo que los castellonenses consiguieron mitigar en los primeros minutos de partido. Tenía el balón el Salzburgo y el Villarreal se resguardaba, expectante desde el comienzo de un arreón de los visitantes, necesitados de un gol de puntualidad británica.
Y así fue. Rulli y Granero se jugaban un esférico que se deslizaba lento en área propia mientras los delanteros rivales esperaban el fallo. El portero argentino cedió a Pau Torres pero el balón nunca llegó. Daka interceptó casi en la línea de fondo y asistió a Berisha, que hizo el 0-1 (min.17). El tanto desencadenó una DANA sobre Villarreal. Una perdida en tres cuartos, mediante tan solo tres toques, se convertía en una contra con tintes letales. Dos ocasiones consecutivas obligaron al esfuerzo a Rulli. El Salszburgo dominaba cuando el Villarreal le entregaba el balón y castigaba al espacio cuando los españoles intentaban asentarse en campo rival. Mal augurio.
Moreno, gigante
Se estiraba algo más el Villarreal, pero sin demasiada confianza. Curiosamente, el equipo, en la jugada del empate, se contagió por ese espíritu vanguardista que dirige hoy a los clubes aspirantes. Una contra, a pocos toques, precisos e indetectables para la defensa del Salzburgo, acabó en un gran recorte de Gerard Moreno, el diferencial, que empujó el balón a la red con el portero ya vencido. Un gol al poco del descanso (min. 40) que daba aire a los de Emery.
Volvió otro Villarreal del descanso, más seguro de sí mismo, con el bloque a una altura más adecuada. El Salzburgo se desquiciaba, sin respuesta los austríacos desde el tanto local. Un rumbo casi desviado por una mano de Gerard Moreno en el área, que se tradujo en un penalti poco después anulado por el VAR. Jaume Costa recibía amarilla y a Moreno le momificaban la cabeza tras un aparatoso choque. Acciones que ralentizaban una eliminatoria solo ajetreada por una gran oportunidad del croata Sucic. Moreno cerró su gigante partido anotando un penalti que él mismo había provocado (min. 89). No funciona el Villarreal en Liga, pero en Europa League, la especialidad de Emery, el equipo madura.
En pleno debate sobre el papel de España en Europa, también en lo futbolístico, se plantaba el Villarreal en una vuelta condicionada por el gran resultado de los de Emery en Austria (0-2). Desde el prisma nacional, los equipos foráneos son agentes del caos, unos a los que el gozo les llega cuando 'pasan muchas cosas', algo que los castellonenses consiguieron mitigar en los primeros minutos de partido. Tenía el balón el Salzburgo y el Villarreal se resguardaba, expectante desde el comienzo de un arreón de los visitantes, necesitados de un gol de puntualidad británica.
Y así fue. Rulli y Granero se jugaban un esférico que se deslizaba lento en área propia mientras los delanteros rivales esperaban el fallo. El portero argentino cedió a Pau Torres pero el balón nunca llegó. Daka interceptó casi en la línea de fondo y asistió a Berisha, que hizo el 0-1 (min.17). El tanto desencadenó una DANA sobre Villarreal. Una perdida en tres cuartos, mediante tan solo tres toques, se convertía en una contra con tintes letales. Dos ocasiones consecutivas obligaron al esfuerzo a Rulli. El Salszburgo dominaba cuando el Villarreal le entregaba el balón y castigaba al espacio cuando los españoles intentaban asentarse en campo rival. Mal augurio.
Moreno, gigante
Se estiraba algo más el Villarreal, pero sin demasiada confianza. Curiosamente, el equipo, en la jugada del empate, se contagió por ese espíritu vanguardista que dirige hoy a los clubes aspirantes. Una contra, a pocos toques, precisos e indetectables para la defensa del Salzburgo, acabó en un gran recorte de Gerard Moreno, el diferencial, que empujó el balón a la red con el portero ya vencido. Un gol al poco del descanso (min. 40) que daba aire a los de Emery.
Volvió otro Villarreal del descanso, más seguro de sí mismo, con el bloque a una altura más adecuada. El Salzburgo se desquiciaba, sin respuesta los austríacos desde el tanto local. Un rumbo casi desviado por una mano de Gerard Moreno en el área, que se tradujo en un penalti poco después anulado por el VAR. Jaume Costa recibía amarilla y a Moreno le momificaban la cabeza tras un aparatoso choque. Acciones que ralentizaban una eliminatoria solo ajetreada por una gran oportunidad del croata Sucic. Moreno cerró su gigante partido anotando un penalti que él mismo había provocado (min. 89). No funciona el Villarreal en Liga, pero en Europa League, la especialidad de Emery, el equipo madura.

