El Villarreal golea en San Mamés con Fornals como estrella
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Athletic y Villarreal estuvieron disparándose una hora con balas de fogueo hasta que Fornals sacó la escopeta. En un partido plagado de ocasiones y en el que ambos equipos pudieron comenzar por delante, fue un disparo suyo desde el centro del campo el que acabó decantando la balanza. A los rojiblancos, borrachos de balón, se les nubló la vista a la hora de rematar y los de Berizzo acumulan ya cuatro partidos consecutivos sin ganar.
La primera ocasión del partido llegó al cuarto de hora, cuando Funes Mori armó la pierna para tratar de inquietar a Unai Simón. Su disparo se marchó fuera, pero rompió la hegemonía que trataba de imponer el Athletic hasta el momento con el dominio del balón. A partir de entonces se esclareció el guion del partido: los rojiblancos tendrían la posesión y el Villarreal las ocasiones más claras. Ambos, eso sí, con el mismo problema: su falta de acierto de cara a gol.
Mientras que San Mamés se hartó de ver centros al área de sus jugadores que rara vez acababan en remate, el público contenía la respiración en cada ataque perpetrado por los amarillos. Gerard Moreno fue el principal dolor de cabeza para los locales. Por sus botas pasó la ocasión más clara de la primera parte, cuando recibió en la frontal del área y con un control magistral se deshizo del defensa para dejar el balón a un Fornals que venía de cara. Unai Simón, cuya figura está logrando hacer olvidar a Kepa, se marcó una excepcional intervención para evitar el primer tanto.
El Athletic se marchó al túnel de vestuarios sin haber sumado ningún disparo a puerta y con la sensación de que podría haberse llevado algún gol en contra. El Villarreal, por su parte, sabiendo que había desaprovechado varias oportunidades para adelantarse. La reanudación tras el descanso plasmó el mismo escenario, aunque en esta ocasión fue el Athletic quien más acercamientos al área rival acumuló en los primeros minutos. Munian y Beñat trataron continuamente de organizar el ataque, pero la defensa amarilla fue un muro constante.
Antes de la hora de juego el partido se convirtió en un intercambio de golpes. El Athletic insistía con la misma fórmula, con Berchiche y De Marcos subiendo por las bandas y lanzando continuos centro al área. Cuando no fallaba la puntería, emergía la figura de Asenjo, quien se mostró muy seguro durante los noventa minutos. Viendo que a ambos equipos les costaba ver portería, Fornals probó un disparo desde el centro del campo. El resultado fue el que probablemente sea uno de los goles de la Liga. Aprovechando que Unai estaba adelantando se inventó un tanto que enmudeció San Mamés.
Ya por debajo en el marcador el Athletic siguió acumulando la posesión y acercamientos al área. Sin embargo, fue el Villarreal el que volvió a golpear. Fue en un córner donde llegó el segundo gol del partido, con una acción muy protestada por los rojiblancos. Funes Mori remató de cabeza con su mano sobre la espalda del defensa rival. El VAR, sin embargo,
dio validez al tanto. Con el Athletic insistiendo, Toko Ekambi, que había salido minutos antes, se inventó una gran jugada individual para terminar de matar el encuentro.
La primera ocasión del partido llegó al cuarto de hora, cuando Funes Mori armó la pierna para tratar de inquietar a Unai Simón. Su disparo se marchó fuera, pero rompió la hegemonía que trataba de imponer el Athletic hasta el momento con el dominio del balón. A partir de entonces se esclareció el guion del partido: los rojiblancos tendrían la posesión y el Villarreal las ocasiones más claras. Ambos, eso sí, con el mismo problema: su falta de acierto de cara a gol.
Mientras que San Mamés se hartó de ver centros al área de sus jugadores que rara vez acababan en remate, el público contenía la respiración en cada ataque perpetrado por los amarillos. Gerard Moreno fue el principal dolor de cabeza para los locales. Por sus botas pasó la ocasión más clara de la primera parte, cuando recibió en la frontal del área y con un control magistral se deshizo del defensa para dejar el balón a un Fornals que venía de cara. Unai Simón, cuya figura está logrando hacer olvidar a Kepa, se marcó una excepcional intervención para evitar el primer tanto.
El Athletic se marchó al túnel de vestuarios sin haber sumado ningún disparo a puerta y con la sensación de que podría haberse llevado algún gol en contra. El Villarreal, por su parte, sabiendo que había desaprovechado varias oportunidades para adelantarse. La reanudación tras el descanso plasmó el mismo escenario, aunque en esta ocasión fue el Athletic quien más acercamientos al área rival acumuló en los primeros minutos. Munian y Beñat trataron continuamente de organizar el ataque, pero la defensa amarilla fue un muro constante.
Antes de la hora de juego el partido se convirtió en un intercambio de golpes. El Athletic insistía con la misma fórmula, con Berchiche y De Marcos subiendo por las bandas y lanzando continuos centro al área. Cuando no fallaba la puntería, emergía la figura de Asenjo, quien se mostró muy seguro durante los noventa minutos. Viendo que a ambos equipos les costaba ver portería, Fornals probó un disparo desde el centro del campo. El resultado fue el que probablemente sea uno de los goles de la Liga. Aprovechando que Unai estaba adelantando se inventó un tanto que enmudeció San Mamés.
Ya por debajo en el marcador el Athletic siguió acumulando la posesión y acercamientos al área. Sin embargo, fue el Villarreal el que volvió a golpear. Fue en un córner donde llegó el segundo gol del partido, con una acción muy protestada por los rojiblancos. Funes Mori remató de cabeza con su mano sobre la espalda del defensa rival. El VAR, sin embargo,
dio validez al tanto. Con el Athletic insistiendo, Toko Ekambi, que había salido minutos antes, se inventó una gran jugada individual para terminar de matar el encuentro.

