Sin milagro para España
0
19
Antes de que la rodilla dejara sin Copa Davis a Rafa Nadal, Francia planteó la eliminatoria contra España con un rayo de esperanza en el dobles. El único encuentro en el que tenían más opciones de ganar porque Julien Benneteau y Nicolas Mahut andan sobrados de experienca y títulos como pareja. Con la baja de Rafa Nadal, el dobles se convirtió en la puntilla. El punto definitivo para que los locales atraparan su segunda final consecutiva y arrollaran a España por un contundente 3-0.
Porque la hazaña, que ya se veía complicada al terminar la jornada del viernes con las derrotas de Pablo Carreño y Roberto Bautista, se convirtió en imposible a pesar del despertar tardío de Feliciano López y Marcel Granollers.
Habían jugado juntos en quince ocasiones, pero la última vez databa de 2012, en Indian Wells. Además, nunca habían coincidido en el mismo lado de la pista en Copa Davis. Una novedad que se notó al inicio del partido, en donde los españoles se encontraron desnortados, sin compenetración ni acierto ante la excelente puesta en escena de los franceses.
España sumó solo cuatro puntos en un primer set que terminó 0-6 en 18 minutos. Una paliza impropia de su nivel, pero que corroboró que el reto de desarbolar el punto más fuerte de Francia se complicaba. Máxime cuando la responsabilidad caía doble en los hombros de López y Granollers, obligados por las circunstancias a ganar si querían mantener a España viva en la semifinal, al menos, un día más.
Nerviosos, aletargados, incapaces de coordinarse y responder a los ataques de los franceses, los de Sergi Bruguera solo pudieron encontrar un alivio cuando ya el marcador les indicaba que iban un set a cero en contra. Por mucho que las gargantas de los aficionados españoles trataran con bombos y castañuelas aplacar los mucho más ruidosos hinchas locales.
Tampoco hoy se llenó la pista, pero la Marsellesa y los cánticos hacia sus héroes resonaron con más fuerza si cabe. Se sabían cerca de otra final, de otra posibilidad de alzarse con la Ensaladera, y serían once en su historial. Broche fantástico para Julien Benneteau y para monsieur Yannick Noah, quien más aplausos se lleva en las presentaciones.
España, no obstante, se espabiló para el segundo set. Con un López que por fin pudo afilar algo su mano izquierda. Con otros bríos se levanto el banquillo, espoleando porque parecía empezar otro partido, más ajustado a la realidad del nivel de los cuatro contendientes. Pero los nervios siguieron atacando a Granollers, incapaz de acertar con su servicio y en el teercer juego los franceses volvían a ponerse por delante. Un break que, a pesar del mayor empuje español y que López hasta pagó con su cara los ataques rivales, no pudieron levantar.
España había encontrado el rumbo y se encendió cuando la situación se acercaba a la tragedia. López, con el recuerdo de otras remontadas imposibles en la cabeza, lideró el mejor momento de la dupla nacional. Un 3-0 a favor levantaba a los españoles de su pesimismo. Una luz que se fue apagando conforme los franceses volvían a empuñar la raqueta con la efectividad del primer set: golpes que apenas superaban un centímetro la red, restos a los pies, derechazos al cuerpo.
Granollers volvió a ceder su servicio y la pareja volvió a encontrarse el filo del K.O. con dos opciones de break en contra, con 4-4, que López levantó sobre el abismo.
España se encontró por fin con el partido que quería haber presentado desde el inicio: garra, defensa y momentos de superioridad. Con esas herramientas llegaron al tie break, para añadir emoción a una Davis que se había quedado sin mordiente en la jornada del viernes. Francia había encontrado en Granollers una vía para ejercer presión. Así lograron el primer minibreak. Pero López mantuvo la calma para recuperarlo con un puntazo de reflejos que levantó a la grada.
???????? Incredible defence from @feliciano_lopez! Can he and Granollers win the 3rd set tiebreak and keep Spanish hopes alive?
????????2️⃣????0️⃣???????? #DavisCup pic.twitter.com/JSdJWaALUt— Davis Cup (@DavisCup)
September 15, 2018Aún tuvo España los arrestos para levantar hasta dos bolas de partido, pero a la tercera, Benneteau quiso regalarse una última final de Davis antes de colgar la raqueta. Su resto de revés cruzado dejó sin respuesta a Feliciano López. Francia apuntillaba a los españoles en el dobles y serán les bleus quienes jueguen la final. En la última Davis para españa, la derrota más dolorosa.
Porque la hazaña, que ya se veía complicada al terminar la jornada del viernes con las derrotas de Pablo Carreño y Roberto Bautista, se convirtió en imposible a pesar del despertar tardío de Feliciano López y Marcel Granollers.
Habían jugado juntos en quince ocasiones, pero la última vez databa de 2012, en Indian Wells. Además, nunca habían coincidido en el mismo lado de la pista en Copa Davis. Una novedad que se notó al inicio del partido, en donde los españoles se encontraron desnortados, sin compenetración ni acierto ante la excelente puesta en escena de los franceses.
España sumó solo cuatro puntos en un primer set que terminó 0-6 en 18 minutos. Una paliza impropia de su nivel, pero que corroboró que el reto de desarbolar el punto más fuerte de Francia se complicaba. Máxime cuando la responsabilidad caía doble en los hombros de López y Granollers, obligados por las circunstancias a ganar si querían mantener a España viva en la semifinal, al menos, un día más.
Nerviosos, aletargados, incapaces de coordinarse y responder a los ataques de los franceses, los de Sergi Bruguera solo pudieron encontrar un alivio cuando ya el marcador les indicaba que iban un set a cero en contra. Por mucho que las gargantas de los aficionados españoles trataran con bombos y castañuelas aplacar los mucho más ruidosos hinchas locales.
Tampoco hoy se llenó la pista, pero la Marsellesa y los cánticos hacia sus héroes resonaron con más fuerza si cabe. Se sabían cerca de otra final, de otra posibilidad de alzarse con la Ensaladera, y serían once en su historial. Broche fantástico para Julien Benneteau y para monsieur Yannick Noah, quien más aplausos se lleva en las presentaciones.
España, no obstante, se espabiló para el segundo set. Con un López que por fin pudo afilar algo su mano izquierda. Con otros bríos se levanto el banquillo, espoleando porque parecía empezar otro partido, más ajustado a la realidad del nivel de los cuatro contendientes. Pero los nervios siguieron atacando a Granollers, incapaz de acertar con su servicio y en el teercer juego los franceses volvían a ponerse por delante. Un break que, a pesar del mayor empuje español y que López hasta pagó con su cara los ataques rivales, no pudieron levantar.
España había encontrado el rumbo y se encendió cuando la situación se acercaba a la tragedia. López, con el recuerdo de otras remontadas imposibles en la cabeza, lideró el mejor momento de la dupla nacional. Un 3-0 a favor levantaba a los españoles de su pesimismo. Una luz que se fue apagando conforme los franceses volvían a empuñar la raqueta con la efectividad del primer set: golpes que apenas superaban un centímetro la red, restos a los pies, derechazos al cuerpo.
Granollers volvió a ceder su servicio y la pareja volvió a encontrarse el filo del K.O. con dos opciones de break en contra, con 4-4, que López levantó sobre el abismo.
España se encontró por fin con el partido que quería haber presentado desde el inicio: garra, defensa y momentos de superioridad. Con esas herramientas llegaron al tie break, para añadir emoción a una Davis que se había quedado sin mordiente en la jornada del viernes. Francia había encontrado en Granollers una vía para ejercer presión. Así lograron el primer minibreak. Pero López mantuvo la calma para recuperarlo con un puntazo de reflejos que levantó a la grada.
???????? Incredible defence from @feliciano_lopez! Can he and Granollers win the 3rd set tiebreak and keep Spanish hopes alive?
????????2️⃣????0️⃣???????? #DavisCup pic.twitter.com/JSdJWaALUt— Davis Cup (@DavisCup)
September 15, 2018Aún tuvo España los arrestos para levantar hasta dos bolas de partido, pero a la tercera, Benneteau quiso regalarse una última final de Davis antes de colgar la raqueta. Su resto de revés cruzado dejó sin respuesta a Feliciano López. Francia apuntillaba a los españoles en el dobles y serán les bleus quienes jueguen la final. En la última Davis para españa, la derrota más dolorosa.

