Ramos suma el primer punto por la vía rápida
Arrancó la Copa Davis en Marbella con un Albert Ramos-Liam Broady a las 11.00 horas de este viernes. El partido mostró la superioridad del español en la pista. Ramos es el 21 del mundo y Broady es el 165 a sus 21 años de edad. Más experiencia del español y no menos ilusión del anglosajón en cada raquetazo. Debutaba Broady en el torneo con los ánimos del capitán Leon Smith, lo hacía en tierra batida y con el aliento de un nutrido número de compatriotas en la parte baja de la grada. Finalmente, fue Albert Ramos el que colocó el 1-0 en la eliminatoria para España.
Los primeros compases del primer set fueron igualados. El británico se aferraba a la pista. El primer «breack» de Ramos fue contestado con otro Broady. Llegaron al 3-3 en juegos entre los cánticos los ruidosos británicos y los ánimos de los españoles. Con el 4-3 se acabó en el británico el envite inicial. El español decantó el primer set con un 6-3.
Algo de más historia tuvo el segundo, donde Ramos comenzó fuerte, pero Broady supo contestar. En los momentos duros eran Ferrer, Feliciano o Carreño los que trataban de levantar el ánimo. Más serios los ingleses bajo el sol. La dejada era buen arma para el español. El británico vendía cara la derrota en cada punto e instaló el 4-4 cerrando el juego en blanco. Fue la última hazaña. Dos juegos después el español se situó con tres bolas de set, que consiguió levantar Broady, que acabó sucumbiendo en 6-4 en el segundo set. El duelo de zurdos comenzaba a decantarse para España.
No desfallecía Liam Broady, pese al resultado. «Let’s go Liam» le cantaban desde la grada los británicos concentrados en la pista central de Puente Romano. Las hostilidades del tercer set comenzaron con un 2-2. El británico apretó hasta ponerse 0-40 en el siguiente juego con tres bolas para romper el servicio, pero Ramos supo reaccionar para poner el 3-2. Siguió la igualdad. Y Broady se agarró al set hasta forzar un empate a 5 juegos con buenos golpes y pundonor. Pedía ánimos a los aficionados ingleses, que podían llegar al 50 por ciento en una grada que disfrutaba de un buen partido de tenis.
Se puso Broady en 6-5 arriba y parecía que habría más historia en este primer partido. Al final, el set se fue al «tie breack» tras una ruptura de servicio de Albert Ramos. Intenso era el intercambio en la muerte súbita, que se cerró por 7-6 con un gran punto de Albert Ramos, que alzó el puño, saludó al capitán Bruguera y a la afición tras poner el 1-0 en el marcador global de esta primera eliminatoria del Grupo Mundial. A continuación, el turno es para Bautista y Norrie en busca del 2-0 uno y de empatar la historia el otro.
Los primeros compases del primer set fueron igualados. El británico se aferraba a la pista. El primer «breack» de Ramos fue contestado con otro Broady. Llegaron al 3-3 en juegos entre los cánticos los ruidosos británicos y los ánimos de los españoles. Con el 4-3 se acabó en el británico el envite inicial. El español decantó el primer set con un 6-3.
Algo de más historia tuvo el segundo, donde Ramos comenzó fuerte, pero Broady supo contestar. En los momentos duros eran Ferrer, Feliciano o Carreño los que trataban de levantar el ánimo. Más serios los ingleses bajo el sol. La dejada era buen arma para el español. El británico vendía cara la derrota en cada punto e instaló el 4-4 cerrando el juego en blanco. Fue la última hazaña. Dos juegos después el español se situó con tres bolas de set, que consiguió levantar Broady, que acabó sucumbiendo en 6-4 en el segundo set. El duelo de zurdos comenzaba a decantarse para España.
No desfallecía Liam Broady, pese al resultado. «Let’s go Liam» le cantaban desde la grada los británicos concentrados en la pista central de Puente Romano. Las hostilidades del tercer set comenzaron con un 2-2. El británico apretó hasta ponerse 0-40 en el siguiente juego con tres bolas para romper el servicio, pero Ramos supo reaccionar para poner el 3-2. Siguió la igualdad. Y Broady se agarró al set hasta forzar un empate a 5 juegos con buenos golpes y pundonor. Pedía ánimos a los aficionados ingleses, que podían llegar al 50 por ciento en una grada que disfrutaba de un buen partido de tenis.
Se puso Broady en 6-5 arriba y parecía que habría más historia en este primer partido. Al final, el set se fue al «tie breack» tras una ruptura de servicio de Albert Ramos. Intenso era el intercambio en la muerte súbita, que se cerró por 7-6 con un gran punto de Albert Ramos, que alzó el puño, saludó al capitán Bruguera y a la afición tras poner el 1-0 en el marcador global de esta primera eliminatoria del Grupo Mundial. A continuación, el turno es para Bautista y Norrie en busca del 2-0 uno y de empatar la historia el otro.

