El voto CERA suele preferir al PSOE, pero el PP remonta desde 2015
El voto de los españoles que residen en el extranjero está copando gran parte del debate político estos días. El llamado censo CERA está creciendo notablemente a causa de las nacionalizaciones derivadas de la ley de nietos y desde la oposición acusan al Gobierno de Pedro Sánchez de estar llevando a cabo maniobras de "ingeniería electoral". Temen que el Ejecutivo esté impulsando estas nacionalizaciones para que el voto de los residentes en el extranjero beneficie al PSOE.
¿Pero cómo se comporta realmente este voto? LA RAZÓN ha analizado cómo han votado los residentes en el extranjero en todas las elecciones generales desde las de junio de 1986, la primera a partir de la cual el Ministerio del Interior empezó a desglosar los datos, y hay varias conclusiones interesantes.
Una de ellas es que los españoles que residen en el extranjero suelen votar de una manera muy parecida a aquellos que residen en España. El partido más votado suele ser el mismo dentro y fuera del país. Sin embargo, no siempre se cumple esa regla y la desviación suele decantarse a favor del PSOE. La segunda conclusión es que la participación es muy baja, aunque puede crecer.
Empecemos por el voto. El PSOE ha sido el partido más votado por los españoles en el extranjero en ocho de las últimas 13 elecciones generales, frente a cinco en las que han sido el PP el ganador. Las únicas veces que no ha coincidido ese dato con la cifra de los residentes en España ha sido en las generales de marzo de 1996, en las que ganó el PP pero el PSOE se llevó el voto CERA; las de marzo de 2004, en las que ganó José Luis Rodríguez Zapatero pero los residentes en el extranjero prefirieron las papeletas de los populares; y las de noviembre de 2011, donde sucedió al revés: Zapatero perdió el poder a favor de Mariano Rajoy, pero el voto CERA apostaba por otro resultado.
Sin embargo, una parte importante de este cómputo a favor del PSOE se debe a las diversas victorias electorales que logró Felipe González entre los años 80 y 90. En la situación política actual, tras el fin del bipartidismo que se certificó por primera vez en las elecciones de diciembre de 2015, el PP ha remontado. Los populares han ganado tres elecciones de cinco en territorio español y también entre los votantes extranjeros, mientras que el PSOE de Pedro Sánchez sólo fue el más votado en los dos comicios que se celebraron en 2019.
De hecho, Ciudadanos ganó al PP en abril de 2019, pero Podemos ganó al PSOE en diciembre de 2015 y junio de 2016. Pero eso fueron sorpresas puntuales, ya que el voto mayoritariamente ha apostado por el bipartidismo.
Este análisis también demuestra que la participación ha sufrido importantes variaciones. Antes de 2011, entre el 20% y el 30% de los españoles residentes en el extranjero solían acudir a las urnas. Sin embargo, ese año se instauró el llamado voto rogado y la participación cayó en picado, siempre por debajo del 7%.
Ante estos bajos niveles, el Gobierno decidió impulsar una reforma para acabar con el voto rogado. Esta se hizo realidad en octubre de 2022, menos de 20 días antes de que se aprobara la ley de nietos, y se esperaba que la participación se disparase. Esto no llegó a suceder. En las generales de 2023, las primeras tras el fin del voto rogado, la participación fue inferior al 9%. Sin embargo, que no se disparara puede responder a una falta de cultura electoral por parte de esos españoles que residen fuera de España y los principales partidos creen que se puede fomentar el voto. Lo que mejor refleja esa creencia es que, desde el fin del voto rogado, los partidos han reforzado sus estrategias para intentar captar ese voto.
Si se une esa creencia al hecho de que el censo CERA se está disparando, la polémica está servida.

