Betis, Celta y Rayo, por sí mismos y por el fútbol español
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Los equipos españoles que enfrentan este jueves (Betis, Celta y Rayo) la vuelta de sus compromisos europeos no solo juegan por sí mismos y su futuro, sino también por la hegemonía del fútbol español en Europa. La UEFA otorga una plaza extra en la Champions League según el rendimiento de los equipos en las temporadas anteriores. La Bundesliga de Alemania recortó puntos en la última jornada europea a la Liga española en la lucha por el segundo puesto de campeonatos continentales, aunque la distancia del torneo español sigue siendo importante. Los germanos han recortado 0.232 puntos al español. Aunque este sigue teniendo 0.621 puntos de ventaja. En el caso de que el Betis y el Friburgo accedieran a las semifinales de la Europa League, ambos equipos se medirían por un puesto en la final. Una eliminatoria en la que España podría casi confirmar su quinta plaza en la Champions si los andaluces salieran victoriosos. En la Conference League, serían Rayo Vallecano y Mainz los que, presumiblemente, se enfrentarán en semifinales. Otro duelo Liga-Bundesliga que, aunque reparte menos puntos para el ranking, se antojaría decisivo. Eso quiere decir que pese a que España ha perdido distancias con Alemania, los conjuntos germanos necesitarían una actuación casi perfecta en las tres competiciones para asaltar el segundo puesto. Isco prepara su regreso para el encuentro de vuelta de cuartos de final de la Liga Europa de este jueves (21.00 horas) ante el Braga portugués, después del empate de la ida (1-1). El capitán bético comenzó la temporada sufriendo una fractura de peroné en el último encuentro amistoso de pretemporada. Esta lesión le obligó a pasar por el quirófano y estar tres meses parado. En su regreso a la titularidad frente al Utrecht en Europa League, Isco no estuvo sobre el césped más de 10 minutos al verse envuelto en una desafortunada acción con su propio compañero Amrabat. Esa jugada acabó con ambos futbolistas lesionados y con el español afectado del tobillo derecho que le obligó a someterse a artroscopia a finales de diciembre, pero ahora ve la luz para volver a la convocatoria de Pellegrini. «No tuvimos que dejar a nadie que estuviera mejor que él físicamente fuera, quedaba un espacio», indicó. «El aficionado está absolutamente contento. Estamos peleando el paso a la semifinal de la Liga Europa, no creo que haya ningún bético descontento o desilusionado, mucho menos cuando en la otra competición estamos en quinto lugar. Todo el mundo quiere ganar todos los partidos, pero no siempre es posible, mucho más cuando se juegan los jueves y los domingos», remarcó Pellegrini. El Celta lo tiene difícil en su estadio de Vigo (18:45) frente al Friburgo (un 3-0 encajado en Alemania) para acceder a semifinales. El entrenador del club gallego Claudio Giráldez aseguró que están convencidos y que el equipo está preparado para levantar la eliminatoria. «Hay que estar perfectos o cerca de la perfección», dijo. «Estoy feliz, es la primera vez que tengo una vuelta de cuartos de final de Liga Europa y estamos con la felicidad y convencidos de que vamos a hacer un buen partido, de que vamos a pasar la eliminatoria, y que aunque va a ser muy difícil, el equipo está preparado para ello», señaló Giráldez. «Evidentemente, es mucho más fácil estar convencido cuando todo el mundo está convencido, y veo convencimiento por parte de todos y eso se traslada, se contagia. Creo que cuando Balaídos es una caldera, los jugadores están convencidos, el plan de partido y lo que aportamos desde fuera ayuda a los jugadores, todo es mucho más fácil que salga y eso es lo que queremos vivir, una noche histórica en la que necesitamos la mejor versión de todos», indicó el técnico del Celta. El Rayo Vallecano, después de la goleada de la ida (3-0), afronta con ilusión y precaución la posibilidad de hacer historia en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Conference frente al AEK Atenas, que no podrá contar para buscar la remontada con el exdelantero serbio del Real Madrid Luka Jovic. Iñigo Pérez, el entrenador del Rayo, ya ha advertido que no quiere euforias ni confianzas y que el AEK, en su estadio, es un equipo que aprieta.

