El Barça cambia de casa en Madrid
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Laporta arrasó en la elecciones, el equipo, aunque renqueante y alejado de actitudes sólidas, maduras, va ganando los partidos; pero la economía del club hace aguas por todas partes y el sábado el equipo no pudo hospedarse, como solía desde que Laporta regresó a la presidencia en 2021, en el hotel Intercontinental. Este hotel del paseo de la Castellana pertenece al grupo IHG Hotels & Resorts, y el edificio emblemático en el que opera es propiedad de fondos cataríes, específicamente Katara Hospitality (filial de Qatar Investment Authority). Nunca son neutras las preferencias de Laporta. El Intercontinental sabe desde hace años que cuando el Barça juega en la capital tiene que disponer de entre 40 y 50 habitaciones, que son las que el club reserva para la estancia de jugadores, técnicos, médicos y otros miembros de la expedición. Para el partido de Champions contra el Atlético , el Barça se descolgó con la insólita demanda de 150 habitaciones, y el hotel tuvo la sensación durante la conversación de que la exageración buscaba la negativa por respuesta para sentirse libre de buscar otro hospedaje más económico. El club, consciente de las peticiones que suele tener en estas eliminatorias de la Champions, anticipó que necesitaría más habitaciones y se curó en salud con la cifra 150. Fuentes de Intercontinental perciben desde hace tiempo que el club está buscando recortar gastos. Estas sospechas se remontan a desplazamientos anteriores. Lo normal era que el Barça encargara al hotel el cátering (bocadillos y lo que sea) para llevar a los vestuarios. Últimamente, el club traía su jamón de casa, envasado, de peor calidad y más barato que el del hotel. En una ocasión el jamón estaba tan pasado, que para no tener que poner al club en evidencia, el hotel preparó los bocadillos con su jamón, sin decir nada ni presentar cargo alguno. Siendo todo esto cierto, el caso es que los jugadores habían comentado que les gustaba más el jamón que les dan en la Ciutat Esportiva, y ante la notoria diferencia de precio, el club decidió traerlo de casa. La decisión sirvió para ahorrar, pero estuvo motivada por la petición del equipo. El enfado de Intercontinental por haber sido abandonado por el Barça tiene fundamento, en tanto que el club ha decidido cambiar de hotel en Madrid. El sábado estuvo en el Eurostars de la torre KPMG, y repetirá para la Champions. Para el partido del Getafe, el 24-25 de abril, tendrá que conformarse con el Hotel Hilton en Barajas, porque Eurostars había sido previamente reservado por el Athletic de Bilbao, que juega aquel fin de semana contra el Real Madrid. El Barça considera que Intercontinental es un buen hotel señorial pero demasiado viejuno, y con unas instalaciones poco actualizadas. Poca luz, techos bajos. Y se siente más cómodo en hoteles nuevos o que hayan sido reformados. El Eurostars no es un invento de última hora: fue ya el hotel del Barça durante la era de Pep en el club. Como en el caso del jamón, el dinero no ha sido el agente provocador del cambio pero la diferencia de precio es notable y el club ha tenido todo en cuenta a la hora de tomar la decisión. Al margen de los descuentos que pueda obtener el Barça, una habitación en el Intercontinental ronda los 400-450 euros. Una habitación en el Eurostars Towers se puede encontrar a partir de los 200-250 y el Hilton de Barajas no pasa de los 125-140 euros.

