Guti a Fermín, del Barcelona: "¿Que no sales?: Juega al fútbol, sal, entrena. Es tu época"
Fermín, joven estrella del Barcelona y Guti, el ex brillante futbolista del Real Madrid hablaron de fútbol desde dos puntos de vista. El veterano y el joven, el madridista y el barcelonista, en el ‘Podcast de final de mes’ de Imagin, de CaixaBank. Lo más destacado es el consejo de Guti a Fermín diciéndole que no se corte al salir, que es joven.
La tentación del dinero, representada por ofertas astronómicas, es una realidad que Fermín ha sabido manejar con una madurez sorprendente. Ante la posibilidad de un contrato millonario proveniente de Arabia Saudí, su respuesta fue contundente: “No. Este tema es depende de cada uno y del momento. Yo ahora mismo estar en el Barcelona es lo máximo. No se paga con dinero. Es mi sueño”.
Guti, con la experiencia de quien ha vivido épocas de gran poder adquisitivo en el fútbol, compartió su propia vivencia, validando la postura de Fermín. “El Milan en su momento me ofreció más de lo que ganaba en el Real Madrid. Fuimos a jugar por el centenario. Me llamaron para ir... No me he movido por el dinero, me moví por lo que sentía. Yo prefería jugar 30 en el Madrid, que 90 en otro. Era mi deseo. No creo que muchos haya podido jugar con Zidane, Figo, Ronaldo, Cristiano, Benzema, Roberto Carlos, Kaka. Eso que me quedo”. as.
El gol anulado a Fermín
Los avatares del juego también fueron un tema de conversación, especialmente para Fermín. Un gol anulado en un Clásico le dejó una marca imborrable. “El Clásico del año pasado fue antes de mi cumple también. Me quitaron un gol. Me lo quitaron (mira a Guti). El quinto, encima. Hice una celebración, parecía que había ganado la Champions. Me salté la valla, de todo y lo anulan. Venga ya, tío. Casi lloro...”.
La comparación con compañeros y las diferencias salariales son aspectos que también surgen en el día a día de un vestuario. Guti admitió que la envidia o la sensación de superioridad son comunes: “Sí, he pensado ”soy más bueno que este”. Esto nos pasa a todos. Lo piensan todos, siempre. Lo que pasa que luego te haces entrenador y dices ‘ahora, sí"". Fermín, por su parte, adoptó una visión más pragmática: “No sé lo que gana cada uno Me pasaba más cuando era más pequeño que ahora. Era de los que menos cobraba, era el pringao. No sé. A veces decía ‘joe’. Ahora mismo no lo pienso, estoy contento con lo que tengo”.
La lucha por los títulos, tanto a nivel nacional como continental, es el telón de fondo de cada temporada. Guti analizó la situación actual de LaLiga: “Para LaLiga no hay favorito. Son dos grandes equipos que pasan por muchos momentos complicados. Les está costando tener una racha muy muy buena. Yo espero que se la lleve el Real Madrid, pero ellos son un rival difícil”. En cuanto a la Champions, su visión es pesimista para los españoles: “La Champions, por desgracia, no la veo en España en este año. La veo lejos... O en Francia o en Alemania o en Inglaterra”. Fermín, con el optimismo del joven que aún sueña, compartió su deseo: “Más o menos lo que ha dicho Guti. Lo de los favoritos no existe. En LaLiga estamos primeros y tenemos que seguir así. En Champions, más de lo mismo. Se mide por detalles, pero esperemos que gane el Barça. Es muy difícil, pero yo quiero”.
Guti: "¿El jugador más fiestero?, yo?
La vida social y el control sobre las salidas nocturnas son temas recurrentes, a menudo rodeados de mitos. Fermín aseguró que su rutina es más controlada: “No salimos mucho. Estamos más controlados, es más difícil. Jugamos cada tres días. ¿El jugador más fiestero? Es que esa pregunta. Yo no soy...”. Guti, con una dosis de humor y autocrítica, ofreció una perspectiva histórica: “Nosotros también jugábamos cada tres días. No salíamos tanto. Es un bulo. Cuando el equipo va bien, nadie sale, todo va bien. Cuando va mal, resulta que todos salen. Es criticar por criticar. ¿El jugador más fiestero que he conocido? Creo que yo. Te lo digo por no decir otro. Cuando lo tenía que hacer, lo hacía. Es la época. Llevo 7 u 8 años sin salir. Era la época", cuenta. Y le dice a Fermín: "¿Que no sales?: Juega al fútbol, sal, entrena. Es tu época. Con cabeza. Imagínate cuando tengas 50 años, pues ya no saldrás. Yo quiero hacer lo mismo que mi amigo”.
"La fama es insoportable"
La fama, ese doble filo del deportista de élite, fue descrita por Guti como un fenómeno abrumador: “Cuando estás jugando, la fama es insoportable. No tienes intimidad en nada de tu vida. Nosotros algo teníamos porque no había tantas redes sociales. Ahora alguna vez te para alguien. Pero cuando dejas de jugar, tu vida es otra. Te pinchan la nube, caes, hay dos tres años que no sabes donde estás y luego, te das cuenta que este es el mundo de verdad. El Madrid o el Barça no son este mundo. Vives en una nube impresionante. De estar en la nube también se disfruta. Ves la cara de un chaval cuando ven a Fermín o Lamine, eso es la mayor felicidad de un futbolista. Pero muchas veces tienes un mal día o te portas mal con alguien y esa no es la realidad. Somos personas normales y tenemos días buenos, malos o tener mi intimidad. Me hubiera encantado bañarme en pelotas en una playa y es imposible, no lo he podido hacer nunca”. Fermín corroboró esta sensación: “Cuando me fui cedido, no era reconocido. Ahora que entré en el primer equipo, entras en otra dimensión. Tienes que tener cuidado con todo. Donde vas, qué te pones. A veces es insoportable. Rompe tu intimidad. Ves a niños que te dicen que eres su ídolo, te haces una foto y lloran de la ilusión, eso te llena. Luego te perjudica en otras cosas. A veces me gustaría ser algún amigo mío del pueblo. Un chaval normal”.
Guti llegó tarde a un entrenamiento por un cambio de hora
La disciplina y las normativas internas, como las multas por retraso, también forman parte de la estructura de los clubes. Fermín se mostró sorprendido ante la posibilidad de sanciones: “No sé exactamente cual es la sanción por llegar tarde. No me ha pasado. No te puede pasar. Una vez me pasó con Xavi. Había multa también. Ahora no sé cual hay”. Guti, por su parte, recordó anécdotas pasadas, incluyendo un despiste con el cambio horario: “Yo llegué un día una hora tarde a entrenar por el cambio de hora. Ahora el móvil te la ha cambiado cuando te levantas. Es real. Una hora tarde por eso. Yo he vivido muchas épocas”.
La formación en la cantera y la transición a la vida adulta marcan una etapa crucial. Fermín compartió la singularidad de su experiencia: “No eres como un niño normal. Desde pequeño, que me fui con 13 años, vives una vida diferente. Vives solo y solo para el fútbol. No tienes otra cosa que hacer. Yo lo viví bien. Al principio me costó mucho, pero fue una experiencia inolvidable. No lo vivía con presión”. Guti, al ser de Madrid, vivió una transición distinta: “Yo era de Madrid y no tuve que dejar a mi familia. El poder estar tanto tiempo en la cantera y en el primer equipo. Mi sueño se cumplió”.
Un Siemens con su primer sueldo
Los primeros sueldos y el contraste generacional en cuanto a las percepciones económicas fueron otro punto de interés. Guti recordó sus inicios: “Yo hasta los 17 nunca pensé que podía jugar en el Madrid o ser profesional. Disfrutaba del fútbol. Con 18 me hicieron contrato profesional, me dieron un dinerillo y pensé ‘puede ser’. Yo cobraba un millón de pesetas al año. 6000 € de ahora. Para mí era una pasada. Fermín tú no lo digas, que la vida ha cambiado. Ahora cobran en cadete. Niños que vienen de fuera empiezan a cobrar. Antes para tener un contrato profesional o de botas, tenías que llevar cierto tiempo en el primer equipo. Ahora gente que en infantil destaca tiene su contrato, sus botas". Fermín, de forma concisa, relató su primera adquisición: “Con mi primer sueldo me compré un iPhone”. Guti, rememorando tiempos pasados, añadió: “Yo me compré un Siemens. Era la hostia. Era el único de mi barrio que tenía móvil. Yo era de los primeros que tenía móvil”.
El momento del debut, un hito en la carrera de cualquier futbolista, genera sensaciones únicas. Fermín relató el impacto inicial: “Cuando me dijeron ‘entras’, me cagué vivo. Cuando entras, te concentras y ya es lo que haces cada día”. Guti, con la experiencia de haber vivido varios debuts, describió la exigencia: “La exigencia es cualquier equipo y máxima siempre. El primer partido estás nervioso. Yo dormí poco, la cena me sentó mal”.
La rivalidad histórica entre Real Madrid y Barcelona, dos gigantes del fútbol, se manifestó en las preferencias personales. Fermín declaró sin ambages: “No iría jamás al Real Madrid”. Guti, por su parte, afirmó: “No iría jamás al Barcelona”. En cuanto a sus Clásicos favoritos, Guti recordó uno a pesar de no ganarlo: “No ganamos ese Clásico, pero es mi favorito. Venía de eliminarnos el Bayern. Fue un empate a tres, que hizo tres goles Messi. El equipo recuperó confianza y fuimos campeones de Liga remontando 9 puntos al Barcelona”. Fermín, en cambio, se decantó por una victoria contundente: “El 5-0 es mi favorito. Lo disfruté”.
La influencia del entorno y la personalidad fueron destacadas por Fermín al hablar de la presión de sus compañeros por adoptar un cierto nivel de vida: “Va más en la personalidad y ser tú mismo. Porque uno tenga un Lamborghini, no me tengo que comprar otro. Te lo tienes que gastar en lo que te apetece”.
Finalmente, las aspiraciones más elevadas de un futbolista se condensan en la elección de figuras soñadas y el deseo de triunfo. Fermín señaló a “Como jugador, Messi. Y como entrenador, Iniesta, que está empezando”. Guti, por su parte, mencionó a “Como jugador con Maradona. ¿Entrenador? Ancelotti". La pregunta sobre el mejor y el peor entrenador que ha tenido Guti tuvo una respuesta lapidaria: “El mejor entrenador que he tenido, Capello. ¿El peor? Muchos”. La disyuntiva entre el Mundial y la Champions fue resuelta por Fermín con una ambición total: “¿Ganar el Mundial y la Champions? Las dos”. Guti, ya con una Champions en su palmarés, priorizó: “Yo querría un Mundial, la Champions ya la he ganado”.

