Víctor Muñoz: «Di el paso al fútbol profesional gracias a Raúl»
Víctor Muñoz (Barcelona, 2003) se estrenó en la élite con la camiseta del Real Madrid en un clásico contra el Barcelona. Era entonces un joven del Castilla que se asomaba al primer equipo. Un año después se estrena con la selección española en la última concentración antes de dar la lista para el Mundial.
¿Se esperaba la llamada?
No te esperas nunca eso porque es algo muy grande. La verdad es que en cuanto me lo comunicaron me quedé bastante en «shock». Pero han sido días muy bonitos y la llegada aquí con los compañeros, muy bien. Me han acogido superbién y estoy muy contento.
No es habitual que llegue un jugador a la selección absoluta sin haber jugado con las inferiores.
Es cierto que no había ido a categorías inferiores y no sabes lo que te vas a encontrar. Pero la verdad es que los compañeros me lo han puesto superfácil. El míster y la gente del cuerpo técnico, igual. Yo creo que es un grupo fantástico.
¿Cuánto le ha cambiado la vida en el último año?
Han sido muchos cambios desde que llegué a Pamplona. Me siento muy bien en la ciudad, con la gente, con el club... Y cada partido y cada entrenamiento intento mejorar. Llevo poquito tiempo en la élite, ha sido todo muy rápido. Pero estoy intentando asimilar, intentando disfrutar de este proceso. Y siempre con ganas de trabajar y mejorar.
¿Ha mejorado mucho como futbolista en este año?
Sí, totalmente. A medida que vas dando pasos hacia delante, vas escalando categorías, partidos y sobre todo en la élite, cuando juegas contra los mejores, también te hace exigirte más, dar un puntito más. Estoy en ese proceso de mejora. Cada entrenamiento y cada partido los intento aprovechar.
La diferencia al llegar a la élite ¿es fundamentalmente física? Al comienzo de temporada le costaba acabar los partidos.
Al principio fue algo complicado, porque venía de un verano movidito, tampoco tuve mucho tiempo para desconectar. Empecé todo muy rápido, mis compañeros ya llevaban tiempo. Y al principio es complicado adaptarse, sobre todo a lo que me pedía el míster, que era algo muy diferente en cuanto a subidas, bajadas, a nivel defensivo, ofensivo. Y hasta que tienes ese ritmo, te haces al campo, a la división y todo, es complicado. Porque encima no es lo mismo jugar con poca gente que con tanta gente en los estadios. Los nervios también tienen mucho que ver en los músculos, en todo. Sí que es un proceso y ya que ha pasado el tiempo te vas haciendo y a día de hoy me siento muy bien.
Ese cambio de jugar con más espectadores le llegó de golpe, en el debut con el Real Madrid.
Fue diferente porque estás acostumbrado al Castilla, que viene gente, pero no hay un salto tan grande con tanta gente en los estadios. A veces los primeros partidos también con Osasuna te impresiona un poco el ver la magnitud del campo, la gente. Hace falta tiempo para acostumbrarse y para salir cada día un poco más tranquilo a los partidos.
¿Dio muchas vueltas a la ocasión que tuvo para empatar aquel día en el Clásico?
Tampoco le quiero dar mucha bola a eso, no lo he pensado mucho. Son cosas normales del fútbol, el error vive continuamente con nosotros y es algo súpernormal. Y encima un chaval joven que no ha tenido experiencia viniendo de un partido el día anterior, con nervios, llegando a las tantas. Son miles de cosas y nunca estás preparado para ese momento hasta que tienes un tiempo de estar con los compañeros y empiezas a entender y a ver lo que es la élite y a tener también esa confianza que cuando llegas es complicado tenerla. Pienso que todo lo que tenía que pasar ha pasado. Aquí, en donde estoy ahora, me han dado la confianza que merecía para poder desarrollarme como jugador. Cada partido me siento mejor, con mejores sensaciones y estoy muy contento.
¿Cómo gestionó todo lo que sucedió en las redes sociales?
Es complicado, más que nada porque pasas de cero a cien. Un futbolista al día siguiente ya está tocando la pelota, está pensando en la siguiente jugada, en todo. Es algo normal, un simple fallo que a veces la gente le da una importancia tremenda. Yo simplemente me quedé con el hecho de debutar en un Clásico con mi gente, con mi familia en Barcelona. La siguiente semana igual, a jugar. Encima jugué con el Castilla, luego contra el Sevilla tuve otra oportunidad. Poco a poco quieres aprovechar esa oportunidad, ir haciéndote a la categoría y a todo. Simplemente intentas ir al día a día y son cosas completamente normales.
Lleva tiempo trabajando con un psicólogo deportivo. ¿La preparación mental es tan importante como la física?
Sí, llevo bastante tiempo, desde que llegué a Madrid aproximadamente. Sí que es importante porque hay ciertas cosas que nosotros no podemos controlar. Puedes pensar más de lo normal y quitarte ese tipo de pensamientos, preparar cada partido, situaciones que pasan durante la semana. Es algo clave para poder marcar la diferencia.
¿Piensa en el Mundial?
No pienso más allá que en el ahora, en esta convocatoria, en intentarme integrar con los compañeros, en disfrutar de cada momento, de cada balón y con mi equipo, igual. Ahora mismo pienso en trabajar, en mejorar cada día y en lo que tenga que venir.
¿Y en el Real Madrid piensa?
No, estoy centrado en el equipo, en lo que estamos intentando crear. Ahora estamos en un buen momento y me intento centrar en eso. Ahora mismo también estoy feliz con mis compañeros. En el fondo también si estoy aquí es gracias a ellos, porque desde el primer momento me han ayudado y me han dado esos consejos que me han hecho dar un plus más. La verdad es que pienso en esto y poco más.
¿Cuesta mucho tomar la decisión de salir del Madrid?
Un jugador cuando necesita crecer, necesita desarrollarse, intenta buscar otras vías, en las que tengas más oportunidades. Pienso que es algo supernormal y a día de hoy estoy muy contento con la decisión que tomé.
¿Ayuda también en ese proceso el haber salido antes del Barcelona?
Intentas siempre buscar tu sitio. En Pamplona tanto el director deportivo como el entrenador me lo pusieron muy fácil. Desde el primer día me intentaron ayudar y estaba convencido. Estoy muy contento ahí.
Tendría más ofertas, pero la decisión de fichar por Osasuna no podía ser más acertada.
Sí. Es cierto que hubo diferentes contactos. Pero en el momento en el que me comunicaron cómo era el club, el estadio, la ciudad, tampoco tuve muchas dudas. Sabía que era un buen sitio para crecer y desarrollarme como futbolista. Y a día de hoy no puedo estar más contento de la decisión que tomé porque es un grupo fantástico. La gente te apoya desde el primer día, gente supernatural. Son un grupo y un club increíbles.
¿Cuánto le debe a la Damm?
Es un club que ayuda a formar a los jugadores, en el que hay un nivel increíble de gente, tanto de jugadores como de cuerpo técnico. Sobre todo también está rodeado de muy buena gente y a mí también en ese proceso de formarme como jugador pienso que han sido claves y la verdad es que estoy muy agradecido a ellos y a la gestión que tuvieron conmigo y se portaron la verdad que muy bien.
¿De Raúl qué aprendió cuando fue su entrenador?
De Raúl he aprendido muchas cosas, pero sobre todo, si me tuviese que quedar con una es siempre dar el máximo, darlo todo por el equipo con esa garra y ambición que eso es lo que él te transmite. Pienso que en eso es el mejor y en esas dos temporadas con el Castilla me ayudó mucho.
Se le ha puesto una media sonrisa al hablar de Raúl, ¿le tiene mucho cariño?
Sí, sobre todo el último año con él estuve muy contento, también con la gente que le rodeaba, que tenía un cuerpo técnico fantástico. El grupo era muy bueno, cercano, y fue un año en el que disfruté mucho del fútbol. También crecí, fue ese año en el que di un poquito el paso al fútbol profesional y también en gran parte es gracias a él, a la gestión que hizo y siempre estaré agradecido.
¿Es especial para un delantero entrenar con Raúl?
Sí, totalmente. Siempre intenta ayudarte porque él ha estado en la misma situación, ha sido uno de los mejores y siempre te intenta dar esos consejos que a él a lo mejor le han ayudado durante toda su carrera. Podría nombrar muchas cosas pero en general aprendí mucho con él.
Usted no lo vería jugar
No, pero siendo un jugador tan importante entre vídeos y cosas me van saliendo y con lo que te transmite a la hora de hablar como delantero sabes que ya solo con eso puedes marcar la diferencia. También me ayudó mucho a mí y a los compañeros del equipo a dar ese pasito hacia adelante.
¿La velocidad se entrena?
Yo pienso que sí. Es algo genético de cada uno, pero siempre se puede dar un paso más, siempre puedes explotarlo totalmente, todo se puede entrenar, todo se puede mejorar. Todo a día de hoy se puede entrenar y llegar a un puntito que te dé más, ya sea más o menos, pero siempre se puede entrenar.
Sobre todo ahora que les miden todo al milímetro.
Sí, estamos monitorizados en cuanto a sprint, aceleraciones, deceleraciones, todo un poquito en general. También eso nos ayuda a medir un poco cómo hemos estado en los partidos, las sensaciones, ver qué hemos podido hacer durante la semana, qué no. Es una ayuda que a los jugadores siempre nos viene bien.
¿Cómo llevan esa monitorización continua? ¿Le ayuda a estar más tranquilo porque sabe exactamente cómo estás y a dónde puede llegar o en un momento dado le llega a agobiar?
No es que te llegue a agobiar, simplemente está ahí. Al final de los partidos también lo intentas revisar, siempre intentas ir un poquito más. Hay partidos en los que te cuesta un poquito más, otros menos, comparas durante la semana. Yo creo que más allá de que te puedan dar algo de pensamientos malos, yo creo que nos ayuda y que es una buena herramienta.
¿Qué le ha pedido De la Fuente?
Nada, que simplemente sea yo, que juegue como lo hago en mi equipo. Me ha transmitido su confianza y sobre todo tranquilidad. Cuando llegas aquí ves un poquito lo inmenso que es todo desde fuera, luego ves un grupo de jugadores cercanos, el míster también y la verdad que estoy muy agradecido a esta oportunidad y a las palabras que he tenido con él.
¿Cómo encaja un futbolista que explota la velocidad sobre todo con espacios, en un equipo acostumbrado a dominar?
Hay situaciones durante un partido que te requieren más de una cosa u otra. Yo pienso que la verticalidad puede ser buena en determinados momentos del partido, depende de cómo esté, depende de cómo esté también la línea defensiva y tener diferentes perfiles de jugadores creo que es bueno. Siempre intento estar a disposición del equipo y de lo que requiera el momento.

