COMUNICADO OFICIAL
Tras conocerse el audio de la revisión de la jugada que derivó en el penalti señalado a Iñigo Piña sobre Miguel de la Fuente en el encuentro del pasado viernes entre nuestro equipo y la UD Almería, la SD Huesca desea manifestar lo siguiente:
- Inexistencia de error claro y manifiesto: Según el protocolo VAR, una decisión inicial solo debe modificarse si existe un error "claro, obvio y manifiesto". Resulta paradójico que una acción calificada bajo estos términos requiriera más de seis minutos de deliberación y múltiples repeticiones para ser juzgada. La demora extrema es, en sí misma, la prueba de que no existía una evidencia incuestionable para corregir la decisión de campo.
- Vulneración de la autonomía arbitral: La normativa de la RFEF estipula que el VAR debe limitarse a recomendar una revisión. Sin embargo, las imágenes y audios publicados revelan una insistencia y una valoración subjetiva continua por parte de la sala VOR, condicionando la decisión final de la árbitra en lugar de limitarse a ofrecer ángulos objetivos.
- Alteración de la integridad competitiva: La SD Huesca considera que el uso del VAR bajo estas condiciones, alejado de su propósito original y falto de unidad de criterio, altera por completo el desarrollo de la competición. Decisiones tan determinantes y cuestionables no solo condicionan un partido, sino que desvirtúan el equilibrio y la justicia de la categoría. La SD Huesca expresa su profundo malestar y preocupación ante la evidente falta de unidad de criterio. Decisiones tan determinantes para el devenir de un encuentro no pueden quedar sujetas a interpretaciones forzadas que se alejan del espíritu del reglamento y del propio protocolo.
Nuestra entidad es el motor de ilusión de toda una ciudad y una provincia, y un activo estratégico para el Alto Aragón en el fútbol profesional.
Competir en la élite ya supone un reto mayúsculo para una estructura como la nuestra; encontrarnos con este tipo de errores arbitrales añade una dificultad externa que pone en riesgo el esfuerzo de nuestros profesionales y el sentimiento de nuestra afición. Exigimos respeto, rigor y la aplicación de un criterio arbitral que no penalice injustamente el futuro de nuestra institución.

