El Eibar B llega a la 28ª cita de Segunda Federación en su momento más dulce de la temporada. El equipo de Iñigo Pérez encadena tres victorias consecutivas tras superar a la Mutilvera a domicilio con un contundente 0-4, y hacerse fuerte en casa frente al Sestao River (2-1) y la SD Gernika (3-2). Este gran impulso anímico y de resultados ha consolidado a los armeros en la 7ª posición con 41 puntos, fruto de 12 victorias y 5 empates en lo que va de curso.
La buena dinámica ha permitido al filial abrir una brecha de tranquilidad con la zona de peligro (el descenso que marcan SD Logroñés y Ejea se sitúa a 11 puntos, con 30) y mirar con ambición hacia la zona noble: los puestos de playoff, que actualmente cierra el Utebo con 45 puntos, están a tiro de cuatro.
Pólvora en ataque y el cerrojo defensivo como clave
Para seguir aspirando a cotas mayores, el equipo sabe cuáles son sus virtudes y sus tareas pendientes. El Eibar B suma seis semanas consecutivas viendo puerta, demostrando una gran fluidez y pegada en el último tercio de campo. Además, la reciente goleada en Mutilvera sirvió para cumplir uno de los "debes" del equipo: dejar la portería a cero, un factor fundamental que la plantilla busca repetir este fin de semana para consolidar su candidatura a la parte alta.
Un derbi trampa ante un rival necesitado
Enfrente estará un Beasain KE que promete no poner las cosas nada fáciles. El conjunto vagonero llega en la 16ª posición con 25 puntos, a cinco de la salvación, por lo que cada partido es una auténtica final. Lejos de dejarse llevar por su posición en la tabla, visitará Areitio con la moral por las nubes tras endosarle un rotundo 4-0 al Gernika en la pasada jornada.
Dos dinámicas distintas, un mismo escenario: Areitio. El Eibar B quiere convertir el impulso en inercia, sostener lo construido en las últimas semanas y seguir reduciendo distancias con la zona alta. Porque en este tramo de la temporada, crecer ya no es solo mejorar: es empezar a posicionarse.