Fútbol
Añadir Noticia
Noticias

Amelia Valverde: ‘En el fútbol femenino nos tocaba cerrar la cancha con plástico negro para cobrar ¢1.000 de entrada’

Amelia Valverde, quien es indiscutiblemente una de las protagonistas del fútbol femenino costarricense durante la última década, sigue trazando su propia senda, una que la ha llevado a trascender fronteras y paradigmas, ahora, en el fútbol de India.

Como siempre en el balompié, no es una carrera exenta de polémica, drama y enredos; una entrenadora sabe que debe lidiar con eso al tiempo que extrae lo mejor de sus jugadoras. Tras ser bicampeona del fútbol mexicano, ahora lidera el proyecto femenino en el exótico fútbol indio.

Para analizar su pasado como entrenadora de Flores de Heredia, su paso por la Selección de Costa Rica que incluyó dos Copas Mundiales, su nueva aventura en Asia y el estado actual del fútbol femenino tico, Revista Dominical habló con la entrenadora costarricense. Para encontrar las ediciones más recientes de La entrevista del domingo visite nacion.com, el canal de Spotify o el canal de Youtube de La Nación.

— Recientemente fue nombrada entrenadora de la selección femenina de India, un destino poco usual para el público costarricense. ¿Cómo se dio ese paso? ¿Cómo se ha sentido ahí?

— Fue un poco particular; como menciona, no es un destino tan habitual para nuestra cultura. Por ahí estuvo el profe Alexandre Guimaraes, con quien pude conversar un poquito. Yo indagué un poquito primero, para saber cómo podía ser. Al final se dio la oportunidad.

“Esta es una selección que después de 23 años logró clasificar a la Copa Asiática en sus tres categorías: sub 17, sub 20 y mayor. Ahora querían optar por alguien de afuera, estaban buscando una entrenadora con experiencia. Me explicaron que es un periodo corto, de dos meses solamente, incluyendo tres semanas en Turquía en un campeonato.

“Yo viajé de Costa Rica directo a Turquía desde la segunda semana de enero y el 10 de febrero viajamos a Australia para el campeonato. Estaremos casi cinco semanas en Perth y Sydney.

“Tomé el reto porque a veces la vida nos toca la puerta de una manera diferente. En este caso me llamaron la atención las condiciones, lo que significa la historia del equipo, ya no solo en lo deportivo, sino que es un equipo con mucha valentía, mucha determinación. No es favorito en su zona, solamente una selección de Asia del Sur ha logrado clasificar a un mundial, que es Tailandia, y ellas las dejaron fuera en su casa en la fase previa.

“El apoyo de mi gente, de las personas que tengo cerca, de mi familia, venir con dos compañeros, nos hizo tomar la decisión y nos aventuramos. ¡Estoy muy contenta de estar por acá! Muy contenta de estar aprendiendo, no solo en lo deportivo, sino en lo social y cultural. Me siento agradecida y muy honrada, primero, como mujer, y segundo, como costarricense, de poner este sello en el deporte mundial".

— ¿Por qué el proyecto se hizo para un periodo corto?

— Acá en Asia la Copa Asiática, que es como la Eurocopa o la Copa América, ellos la toman como clasificatoria al mundial. La federación de India me buscó y me explicaron que buscaban a alguien para traer al equipo a este torneo, algo inmediato.

“La copa se juega desde el 1.º hasta el 20 de marzo. Ellos buscaban alguien para este periodo corto, algo que no es tan habitual. Pero tomé la decisión porque me pareció interesante, es un buen periodo para valorar todo el entorno. Nos hemos enfocado en el día a día, sobre todo aprendiendo mucho y tratando de adaptarnos, que ha sido el mayor reto pero lo hemos logrado”.

— Recientemente usted concluyó su exitoso paso por Monterrey, equipo con el cual fue bicampeona de México en 2024. Esa fue su primera experiencia en el fútbol internacional tras dirigir a la Selección de Costa Rica por ocho años entre 2015 y 2023. ¿Cómo fue el impacto de ir a un fútbol más profesional, más intenso, más moderno?

— Durante mucho tiempo no cabía la posibilidad real y tangible de salir (a entrenar fuera del país). Quizás haber estado tanto tiempo dirigiendo en un mismo lugar no me hizo valorar esa posibilidad. Cuando se da el primer contacto, ya uno empieza a pensar y a decir ‘bueno, puede ser’.

“Al final, gracias a Dios, se me abrió la puerta. Yo súper agradecida siempre con el club por eso y sí, es algo que impresiona mucho, porque estás trabajando con futbolistas 100% profesionales, con un club completamente abonado a eso. No fue un impacto, ¡fue un disfrute enorme!

“Debo decir que en los últimos tiempos en la Selección de Costa Rica, para el Mundial de Nueva Zelanda, ese año de preparación, la verdad que tuvimos condiciones muy buenas, un equipo interdisciplinario completo, con psicología, nutrición, todo para atender el desarrollo de las capacidades física, más de un preparador físico, dos asistentes... O sea, ya habían cambiado mucho las cosas.

“Cuando llego a Monterrey me encuentro con condiciones muy similares. Claramente cada club tiene su sello, su filosofía, y Monterrey es un club muy serio, no por nada es uno de los más exitosos de México. Por eso, como digo, lo disfruté mucho.

“Trabajé con jugadoras muy serias, profesionales, todas con muy buenos salarios, con muy buenos recursos en cuanto a canchas, instalaciones. Un equipo con vestuarios exclusivos para el equipo femenino. Teníamos oficinas con tres canchas y un gimnasio solamente para los dos equipos de primera, el masculino y el femenino. Luego había cuatro canchas extra para fuerzas básicas.

Eran condiciones de primer mundo, algo que no es tan habitual en el fútbol femenino. El que trabaje en esto en el día a día en nuestro país sabe que son condiciones especiales. Incluso, podría aventurarme un poco, con mucho respeto, a decir que en el fútbol masculino (de Costa Rica) hay muchos equipos que tampoco tienen estas condiciones”.

“Estás trabajando con futbolistas 100% profesionales, con un club completamente abonado a eso. No fue un impacto, ¡fue un disfrute enorme!"

— Usted empezó a dirigir muy joven. Primero en Flores de Heredia con 24 años, luego fue asistente selección y con 28 años ya era entrenadora de la selección mayor, en 2015. En 2023 dio el paso al fútbol mexicano. Usted vio cómo se trabaja en el primer mundo, por eso, está acreditada para respondernos, ¿cuáles son las debilidades, fortalezas y oportunidades del fútbol femenino de Costa Rica?

— Esa pregunta da para una tesis. Hay que ser cuidadosos y respetuosos. Yo trabajé en Flores con 21 años, que era un equipo de primera división. La verdad es que eran condiciones difíciles, y me apropio de hablar del fútbol femenino, no del masculino. Cuando estuve en el femenino me correspondió desde lavar uniformes hasta llegar a marcar la cancha para el partido de primera división.

“Puedo contar mil cosas que que nos pasaron... Llegamos a comprar plástico negro para cerrar las mallas del estadio de San Joaquín de Flores y poder cobrar mil colones de entrada en las mejores taquillas. Esa ha sido nuestra realidad por mucho tiempo, estoy hablando de 2009, 2010.

“Pero también me correspondió ver, cuando jugaba, a compañeras y amigas como Daniela Cruz ser llamada a una selección para un proceso sub 17 de dos años, trabajando juntas de lunes a jueves. Iban a una eliminatoria y le ganaban a Canadá, por ejemplo. Son muchas cosas, el fútbol femenino ha tenido un crecimiento muy grande para la corta historia que tiene.

Tiene que ser un proyecto país, porque ya vimos lo triste que nos pasó hace un año y medio que estuvimos más de siete meses sin que se jugara un partido oficial de primera división. Tiene que ser un proyecto. Hay equipos de primera que no tienen un cuerpo técnico completo, por ahí podría empezar.

“Es parte de lo que tenemos de reto como país. Seguir creyendo, volver a mundiales menores, darles los recursos a las jugadoras para competir cuando salimos afuera. Para mí la clave esta en la liga menor, siempre lo va a estar, lo vi. Dio muy buenos resultados tener un grupo de jugadores entrenando dos años de lunes a jueves”.

“En el fútbol masculino (de Costa Rica) hay muchos equipos que no tienen las condiciones de Monterrey femenino en México”.

— Usted fue figura clave para explicar cómo creció el fútbol femenino. ¿Considera que se la ha reconocido suficiente el trabajo que realizó durante 10 años en la selección nacional? ¿Se le han dado suficiente valor a sus aportes?

— No es algo en lo que me detenga a pensar. Estoy muy clara en lo que yo di, en el amor con el que trabajé tanto tiempo y lo sigo haciendo. Soy muy agradecida con el fútbol y con la vida.

“Para mí lo más importante es que intenté aportar a las mujeres futbolistas de Costa Rica, intenté dejar algo, pudo ser más, pudo ser menos, pudo ser mejor o peor, pero siempre con amor y con ser profesional, ese ha sido el foco siempre.

“Tengo que estar agradecida con la vida porque en Costa Rica son pocas las mujeres que pueden hacer una carrera en el fútbol, y yo he sido una de las bendecidas, la vida me permitió vivir tres mundiales, muchas eliminatorias, medallas históricas... Trato de retribuirle al fútbol y a la vida”.

— Usted hablaba de que el año pasado tuvimos un periodo sin campeonato, Saprissa suspendió el equipo femenino. Cuando usted dejó el fútbol tico, había muy buenas bases y dábamos por hecho que el campeonato se había afianzado, pero dos años después todo se desplomó. ¿Cómo la hizo sentir esa suspensión del torneo? ¿Le dolió?

— Creo que el sentimiento de todos los que trabajamos en fútbol femenino fue casi mutuo, sobre todo de preocupación, ver qué pasó y qué se puede hacer. Gracias a Dios ya se está jugando y ahora lo que necesitan las jugadores de nuestro país es competir, porque no hay otro camino para mejorar.

“Pero por supuesto, la sensación fue de preocupación, además pensando en las jugadoras, que al final fueron las principales afectadas. También había incertidumbre, porque no entendía muy bien qué pasaba, hay temas que van más allá de mi control y conocimiento.

“También creo que es importante que instituciones como la que usted menciona vuelvan a retomar, siempre esperando que le den las mejores condiciones a las jugadoras, que son las condiciones mínimas y las que merecen”.

“Llegamos a comprar plástico negro para cerrar las mallas del estadio de San Joaquín de Flores y poder cobrar mil colones de entrada”

— Una de las principales críticas que hay hacia el fútbol femenino tico es el tema de la competitividad. Mucha gente critica que el torneo es poco competitivo y eso le resta emoción. ¿Usted considera que es así? ¿Eso podría estar afectando el espectáculo?

— Una cosa es el espectáculo y creo que ahí viene el tema de patrocinadores, de transmisiones, entre otras. Creo que va por ahí. Y otra cosa es la responsabilidad que se tiene para que las jugadoras intenten desarrollarse bien.

“Hay que seguir intentando que todos los equipos traten de tener las mejores condiciones. Es evidente que hay un equipo que ha sido muy constante a través de los años y, producto de eso, han tenido varios campeonatos continuos. Definitivamente tenemos un reto como liga para que todos los equipos lo sigan intentando.

“Han habido finales muy cerradas, incluso algunas definidas por penales, hay que intentar acercarse a eso, no para favorecer a un equipo u otros, sino para intentar que entre más competitivo sea, mejores jugadoras vamos a tener y, por ende, más acercamiento habrá. Esto es un reto como país.

“No lo quiero comparar con el masculino pero todos tienen sus dinámicas. Por lo general en el masculino entran los mismo tres siempre, y uno invitado. Claramente las circunstancias son diferentes, no hay un equipo tan dominante por mucho tiempo, pero ¿cómo hacemos para que esos cuatro clasificados sean diferentes? Es muy difícil, y ese es el reto que tenemos como país".

“En Costa Rica son pocas las mujeres que pueden hacer una carrera en el fútbol, y yo he sido una de las bendecidas”

— Usted mencionó el tema de patrocinios, ¿considera necesario que haya competitividad, emoción y profesionalización para conseguir buenos patrocinios y hacer sostenible el fútbol femenino?

— Definitivamente, una cosa va de la mano de la otra. Primero, la exposición, eso es clave porque al final es lo que vende, eso lo entiendo. Sabemos que hay medios que hacen un esfuerzo grande por mantener la visibilidad y las transmisiones.

“Si logramos tener jugadoras mejor preparadas obviamente habrán equipos más competitivos y por ende el campeonato también será más competitivo. En algunos casos hay mucha diferencia entre un equipo y otro, y eso es complicado, pero necesitamos mantenernos, sino sería volver a lo que pasó hace un año y en esa circunstancia nadie gana.

Hasta este último periodo de pausa tuvimos una liga continua durante más de 30 años. Hay instituciones que hacen esfuerzos enormes, tanto las que tienen estructuras masculinas muy sólidas como las que no, eso es importante.

“Es mucho más difícil para las instituciones que no tienen ese soporte de las estructura masculina, yo lo viví en carne propia y tenés que sostenerte sola prácticamente (...).

Todos quisiéramos estar en camino a la profesionalización, pero ese camino lleva muchas paradas: enfoquémonos en la primera y resolvámoslo. Obviamente hay gente trabajando en ello. Costa Rica es bendecida porque a pesar de tener una población pequeña, ha tenido jugadores y jugadoras muy buenas que nos han permitido ir a mundiales.

“Tenemos países vecinos, cerquita en nuestra región, que tienen muchos más habitantes y hasta más jugadores y jugadoras, y no han podido ir a mundiales mayores. No nos tenemos que conformar con eso, pero también tenemos que ver las cosas muy buenas que tenemos”.

“Todos quisiéramos estar en camino a la profesionalización, pero ese camino lleva muchas paradas: enfoquémonos en la primera y resolvámoslo”

— Usted demostró carácter cuando, en 2023, hizo la convocatoria para el Mundial de Australia y Nueva Zelanda. Usted tomó la difícil decisión de dejar por fuera a una jugadora histórica como Shirley Cruz. ¿Cómo reflexionó para tomar esa decisión tan difícil que le traería críticas y presión?

— Como lo dije en su momento, eso ya es algo que pasó. A veces la vida nos lleva a tomar decisiones difíciles, como usted lo menciona. Se tomaron las decisiones consensuadas en el cuerpo técnico. Profundizar en ese tema creo que no viene al caso. Ha pasado mucho tiempo y esto es así, nos lleva a veces a evaluar y tomar decisiones. Es todo lo que podría decir.

— ¿Usted se siente como una referencia o inspiración para las jóvenes que estén en el fútbol femenino y quieran llegar a trabajar profesionalmente como entrenadoras o directivas?

— Me siento con una responsabilidad muy grande porque he sido muy afortunada, por ahí lo veo. Haber tenido la posibilidad que no todas las mujeres han tenido, siendo no solo costarricense, sino centroamericana.

“Lo viví llegando a México, me preguntaban mucho ‘profe, ¿dónde más ha dirigido?’, y contestarles ‘no, solo en Costa Rica, es la primera vez que salgo’. ¡Esa sensación! Ya como mujer, cuando se está en una área que no es habitual, ya llevamos una bandera de que tenemos que demostrar un poco más.

“Como costarricenses y como centroamericanos tenemos que demostrar que merecemos las oportunidades, pero también como mujeres está el ‘suave, ¿esta mujer sabe de fútbol? ¿sabe lo que está haciendo? ¿cómo llegó? Esos son cuestionamientos que no siempre se les hacen a los hombres. Por eso esto es llevar la bandera de demostrar.

“Por eso me siento con una gran responsabilidad, porque si las cosas salen bien, se abren puertas, nos ven con otros ojos, ¿quién hubiera pensado en una costarricense dirigiendo en una Copa Asiática? La huella que dejamos va más allá del resultado”.

Comments

Комментарии для сайта Cackle
Загрузка...

More news:

Read on Sportsweek.org:

Otros deportes

Sponsored