Marcelo, ex futbolista: "¿Para qué voy a seguir viendo fútbol?, es que no me apetece"
El fútbol ya no forma parte de la dieta audiovisual de Marcelo. El brasileño, ex futbolista del Real Madrid consume únicamente dos cosas del universo balompédico: los partidos de sus hijos y los del Real Madrid. Nada más. Cuando alguien le menciona la emoción del próximo Mundial, su respuesta llega sin aspavientos: "¿Para qué voy a seguir viendo fútbol? Es que ya no me apetece. Yo veo a mis hijos y al Madrid y ya", ha contado en una entrevista en el As. El exjugador merengue está en men ejerciendo como mentor del programa Dream Team de Abbott, una iniciativa que rastrea talento futbolístico por todo el país y lleva a los elegidos a entrenarse a Madrid con él como referencia.
La propuesta conecta con su biografía personal. Su hijo tiene 16 años, casi la misma edad que tendrán los jóvenes seleccionados cuando lleguen al Real Madrid, 18. "Yo creo que Abbott está haciendo un trabajo espectacular hablando de salud, salud mental, salud física. Esto es muy importante. Yo creo que si yo hubiera tenido esto en mi época, a lo mejor hubiera podido jugar más tiempo o haber llegado a los 40. Si es cómo Abbott lo explica y cómo Abbott lo hace, es muy importante para la carrera de un futbolista", explica.
Inversión, en vez de sacrificio
Muchos niños fantasean con convertirse en futbolistas profesionales pero ignoran lo que implica recorrer ese camino. Marcelo ha replanteado el vocabulario que rodea ese proceso. "Yo he cambiado la palabra sacrificio por inversión, porque al final si inviertes en tu cuerpo, puedes llegar a más y es lo que justo lo que intentamos hacer aquí."
Su función en el programa es transparente: "Intentar dar mis consejos, explicar algunas cosas, compartir mis experiencias con ellos para que entiendan lo que es ser futbolista". La tarea le genera una "sensación de nostalgia". Ver a los chavales activa en su memoria un archivo de imágenes antiguas. "Cuando veo a los niños, pasa como una película en mi cabeza. Ojalá en mi época hubiera habido alguna persona con mucha experiencia que hubiese vivido tantas cosas en un club tan grande como el Real Madrid para poder decirme 'oye, Marcelo, haz esto que va a ser mejor, no comas esto'."
El lateral jugó en el Real Madrid entre 2007 y 2022. Durante ese periodo conquistó todos los títulos posibles. Esa trayectoria hace que prefiera no opinar sobre el presente del equipo. "Lo mismo que están haciendo hasta ahora, lo que estás viendo", es todo lo que dice sobre lo que tiene que hacer el Real Madrid.
No será entrenador
Hay algo que sí marca con claridad: la suerte que tienen estos jóvenes. "Ellos son afortunados de tener al club más grande del mundo con las puertas abiertas para que les ayuden a entender este tipo de cosas. Y tienen la oportunidad de meterse en el mundo del Madrid, en la Ciudad Deportiva, en las instalaciones de mejor calidad del mundo". Cuando se le pregunta si considera dar el salto entrenador, su respuesta es rotunda: "No, no me apetece. No tengo ni idea de táctica", responde.
Tampoco se pronuncia sobre las transformaciones del fútbol contemporáneo. "Pues no lo sé. Como no veo fútbol ahora mismo, no puedo analizarlo". No hay impostura en esa negativa. Simplemente el fútbol ha dejado de ocupar su atención. Cuando sigue al Real Madrid, su mirada es la de un hincha.
Su rutina actual transita por otros territorios. "Hago muchas cosas. Me gusta ver películas, teatro, la moda de vez en cuando. Soy actor, soy productor, soy un montón de cosas. El fútbol ahora está a un lado."
Existe una excepción que altera esa calma. "Cada vez que juega el Madrid me pongo nervioso. Claro que no puedo intervenir en lo que pasa en el campo, pero sigo poniéndome muy nervioso y sigo sintiendo que soy parte del Real Madrid. Es imposible dejarlo", revela. El vínculo con su antigua casa no se limita a la tensión de los días de partido.
Marcelo ganó cinco Champions League en el Madrid. Varias de ellas las conquistó bajo las órdenes de Carlo Ancelotti, hoy seleccionador de Brasil. A pesar de esa experiencia compartida, no logra identificar con precisión qué hace tan especial al técnico italiano. "Es muy difícil decir cuáles son las cualidades de Ancelotti, yo no soy entrenador." En el plano personal, "es como esperas, muy cercano y muy buena gente", dice.
Después de haberlo ganado todo, Marcelo proyecta la imagen de un hombre tranquilo al que pocas cosas alteran. Pero la energía del Real Madrid pertenece a otra categoría. "Creo que la energía de la Ciudad Real Madrid es como la del Bernabéu. Esto hay que vivirlo para sentirlo. Cuando llegué al Madrid con 18 años sentí ya el espíritu, el ADN del Real Madrid, de cómo era. Sigo igual a día de hoy y creo que por esto estamos aquí, para ayudar a los niños y explicarles cómo va".

