Nico González resuelve el enredo
Cuando Antoine Griezmann entró en el campo, todo el Metropolitano aplaudió con un mensaje de fondo. Un «no te vayas todavía» o un «te vamos a querer igual». Y el francés respondió con una genialidad unos pocos minutos después. Devolvió a Nico González una pelota de tacón en el área y el argentino marcó el segundo del Atleti. Más aplausos y más abrazos para Antoine. De sus compañeros y de los aficionados en la distancia.
Hubiera sido un final perfecto para el partido de Griezmann después de sus idas y venidas, de sus dudas entre la final de Copa o el fútbol estadounidense.
Pero enfrente estaba Oyarzabal, una leyenda desde el otro lado. Y respondió al gol del Atlético con un golazo desde fuera del área que Oblak no tuvo más remedio que asumir. No había alternativa para el portero esloveno. Era el empate, pero también un aviso para la final de Copa que enfrentará otra vez a estos dos equipos en Sevilla y en abril como previo de la Feria.
Así que el partido tuvo que volver a empezar. Igual que lo había hecho después del gol de Sorloth en el comienzo. El noruego mandó a la red la primera que tuvo y hacía pensar al Atlético en un camino mucho más sencillo para lo que quedaba por delante.
Pero quedaba mucho y Carlos Soler no tardó demasiado en empatar. El excapitán del Valencia parece recuperado para el alto nivel después de sus intrascendentes experiencias en Francia e Inglaterra. Y obligó al Atlético a reiniciar un partido que quería quitarse de encima cuanto antes.
La Liga ya es una incomodidad para el Atlético, que sólo quiere asegurarse un puesto en la Liga de Campeones de las próxima temporada y desgastarse lo menos posible antes de la final de la Copa del Rey y de la Liga de Campeones, donde el martes le espera el Tottenham, el rival menos complicado que podía tener.
En ese subir y bajar del partido, Simeone fue sumando al empeño por ganar futbolistas que salían desde el banquillo. El primero fue Llorente, que entró después del descanso por Mendoza, que dejó señales de que el Atlético ha encontrado un futbolista para el centro del campo. Después fueron apareciendo Julián, Cardoso –para dar descanso a Koke–, Griezmann y Nico González. La victoria estaba en el último nombre. El argentino, que desapareció del mapa por culpa de una lesión, vuelve a llamar la atención con dos goles que dan al Atlético una victoria necesaria. Marcó el segundo antes de que Oyarzabal respondiera y el tercero, cuando a la Real ya no le quedaban ganas de seguir peleando. El pase, de Ruggeri, que sigue creciendo y siempre ofrece una salida por el costado izquierdo.
El Atlético hizo valer su dominio y da el primer golpe para la final de Copa.

