España decide viajar a Turquía para jugar contra Ucrania tras la negativa de la UEFA a aplazar el partido
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La selección española femenina de fútbol ha decidido viajar a la ciudad turca de Antalya para disputar este sábado su partido de clasificación para el Mundial de 2027 frente a Ucrania. La escalada de tensión bélica en Oriente Medio, unida a la interceptación de un misil iraní en el espacio aéreo turco, llevó a la Federación Española de Fútbol a solicitar a la UEFA el aplazamiento del encuentro, pero el órgano rector del fútbol europeo rechazó la petición al considerar que no existe riesgo para su celebración. Esa negativa obligó a la Federación Española a convocar una reunión de urgencia en la tarde de este jueves en la que Rafael Louzán, presidente de la institución, y Álvaro de Miguel, secretario general, explicaron la situación a las jugadoras y el cuerpo técnico para decidir qué hacer. En principio, España tenía previsto desplazarse este jueves a Antalya, pero retrasó el viaje tras conocerse que defensas antimisiles de la OTAN en el Mediterráneo oriental interceptaron un proyectil lanzado desde Irán, que sobrevoló Irak y Siria antes de entrar en territorio turco. La RFEF solicitó entonces el aplazamiento para garantizar la seguridad de la expedición, además de para evitar que un eventual recrudecimiento de las hostilidades derivara en el cierre del espacio aéreo que dejara a la selección española bloqueada en Turquía. La UEFA se opuso, alegando que la solicitud de aplazamiento presentada por la RFEF es la única recibida durante esta ventana internacional. En estos días se disputan encuentros en otros escenarios cercanos al conflicto y potencialmente sensibles, como Kazajistán o Chipre, donde esta misma semana también cayó un misil procedente de Irán. La RFEF quedó entonces en una encrucijada: mantener su postura de no viajar, arriesgándose a una sanción deportiva severa, incluida la pérdida de los tres puntos en juego y la posibilidad de complicarse notablemente la clasificación directa para el Mundial, o claudicar y asumir el riesgo de acudir a un país con frontera directa con Irán. Antes de la reunión con las jugadoras, la RFEF realizó consultas tanto al Consejo Superior de Deportes como al Ministerio de Asuntos Exteriores. Habló con la Embajada de España en Turquía y consultó también con las federaciones otomana y ucraniana. La conclusión es que se dan la circunstancias para poder disputar el encuentro. La selección femenina se entrenó este jueves en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, y allí pasará la noche antes de emprender el viaje a Antalya este viernes por la mañana. La federación española no solo sigue con atención lo que ocurra con la selección femenina. La UEFA también debe decidir qué sucederá con la 'Finalísima' que enfrentará a España y Argentina el próximo 27 de marzo, ya que todo apunta a que resultará complicado disputarla en Doha. El Rayo Vallecano también observa con atención la evolución de los acontecimientos. La próxima semana el club madrileño debe viajar a Turquía para disputar el partido de ida de los octavos de final de la Conference League frente al Samsunspor. El conflicto en Oriente Medio ya ha provocado varias alteraciones en el calendario deportivo internacional. En el fútbol, la Champions asiática ha sufrido cancelaciones, mientras que en la Euroliga de baloncesto no pudieron disputarse tres encuentros: el Hapoel-Paris de la jornada 29 y los partidos Maccabi-Hapoel y Partizan-Dubai correspondientes a la jornada 30. También motivó la retirada de la selección de Estados Unidos del Premundial de hockey que se celebra en la ciudad egipcia de Ismailia. La Fórmula 1 y el Mundial de MotoGP tampoco son ajenos a la situación y podrían verse obligados a modificar sus calendarios si la tensión en la región persiste.

