Lucas Bovaglio y el sueño de la épica en Brasil: «A mí me han enseñado que no hay imposibles»
En la antesala de lo que se perfila como uno de los compromisos más trascendentales de O’Higgins en el último tiempo, su director técnico, Lucas Bovaglio, compartió sus sensaciones y la estrategia para enfrentar a Bahía en territorio brasileño.
Con la ilusión de avanzar a la siguiente ronda de la competencia internacional, el estratega argentino apeló a la rebeldía de sus jugadores y a un plan de juego que evite el repliegue excesivo.
Un equipo con hambre de historia
Bovaglio reconoció la magnitud del desafío, pero se mostró optimista respecto al estado de su plantel. «Llegamos bien. Esta clase de partido genera una expectativa distinta, una previa distinta y el equipo va a llegar con muchas ganas», afirmó el técnico, subrayando que el objetivo es «escribir una página de las más importantes en la historia de este club».
Para el entrenador, la clave del encuentro pasará por el control mental y la fidelidad a la estrategia trazada. «Lo que mañana tenemos que tratar de lograr es no perder la cabeza. Si nosotros respetamos el plan de juego y estamos tan focalizados como tenemos que estar, yo creo que el partido lo podemos pelear con nuestras armas», aseguró.
La propuesta táctica: nada de «colgarse del travesaño»
A pesar de la dificultad que representa jugar como visitante en Brasil, Bovaglio fue enfático al señalar que no busca un equipo que solo se dedique a defender. «No me imagino ese equipo (refugiado en nuestra área)… no es el que me gustaría ver. Intentaremos plantear un partido distinto porque resistir tanto tiempo acá es muy difícil», explicó el DT.
Aunque anticipa un inicio de partido con mucha presión por parte del local, su intención es que O’Higgins sea protagonista cuando las circunstancias lo permitan: «Nosotros tenemos que animarnos, tenemos que creer en que se puede y vamos a intentar jugar un partido donde el rival en algún momento también tenga que correr para atrás».
El factor físico y emocional
El desgaste de los viajes y la intensidad del calendario son factores que el cuerpo técnico tiene en consideración. Bovaglio admitió que «tal vez en algún momento las fuerzas, las piernas empiecen a flaquear y ahí en esos momentos donde uno tiene que apelar al corazón, a la motivación, a los sueños». En ese sentido, confía en la «templanza» del grupo para soportar los embates del rival, sabiendo que «cuando uno viene a Brasil sabe que en algún momento toca sufrir».
El respaldo de la hinchada y el anhelo de trascender
Con la expectativa de contar con cerca de mil hinchas en las tribunas, el técnico envió un mensaje de tranquilidad a la parcialidad rancagüina, garantizando la entrega total de sus dirigidos. «Sabemos que el escollo es durísimo, sabemos que tenemos que ir en búsqueda de la épica, pero a mí me han enseñado que no hay imposibles», sentenció Bovaglio antes de cerrar la conferencia.
/ElRancaguino

