Huelga de árbitros: una brutal agresión paraliza el fútbol sala catalán
Fue la gota que colmó un vaso de paciencia a rebosar desde hace tiempo. La brutal agresión de un espectador al árbitro de un encuentro de juveniles en el fútbol sala catalán ha llevado a los colegiados de dicha federación a convocar un paro en todas las categorías regionales el próximo fin de semana. El pasado sábado, cuando faltaban menos de dos minutos para finalizar el partido del grupo 1 de Juvenil Preferente de la Federación Catalana de Futbol (FCF) entre el Canet FS y la CFS La Unión de Santa Coloma de Gramenet, el colegiado del encuentro se acercó a la mesa arbitral ubicada en uno de los fondos del pabellón. Mientras el trencilla estaba consultando algo en la mesa, un energúmeno situado de pie en la grada, justo encima de él, se quitó una especie de riñonera que llevaba ceñida en el cuerpo y le atizó con ella un violento golpe que impactó en su cabeza. El árbitro dio un par de pasos hacia atrás y cayó redondo sobre el parquet. La Unión Santa Coloma emitió un comunicado manifestando su «más absoluto y enérgico repudio ante la agresión sufrida» por el árbitro. «Asimismo, informamos que desde el primer momento se colaboró de manera inmediata y activa con las autoridades locales, aportando toda la información requerida para el esclarecimiento de los hechos y la determinación de responsabilidades —añade—. De igual manera, comunicamos que el club ha adoptado de forma urgente y firme las máximas medidas disciplinarias previstas en nuestro reglamento interno respecto del aficionado involucrado. Este tipo de conductas no nos representan y serán sancionadas con absoluta determinación». Este martes, dos días después de la agresión, los árbitros catalanes anunciaron que no dirigirán ningún encuentro de los que se programen entre el viernes 27 de febrero y el domingo 1 de marzo: «Las agresiones verbales y físicas que algunos de nuestros compañeros han sufrido en las últimas semanas —tanto por parte de aficionados como de jugadores— han llegado a un punto que nos obliga a reflexionar profundamente como colectivo. Ninguna persona que ejerce la labor arbitral debería sentir miedo ni ver comprometida su integridad mientras simplemente realiza su trabajo». «Ante esta situación, se plantea una parada de actividad que comenzará los días 27, 28 de febrero y 1 de marzo, y que esperamos no tener que prolongar en el tiempo siempre que se atiendan nuestras peticiones por parte de la Federación y de todos los clubes afiliados, todo ello como forma de visibilizar que nuestra seguridad y dignidad son innegociables. Estos días representan un momento de pausa para poner el foco donde corresponde: proteger a los árbitros y exigir el respeto que merecemos», añaden. «Lo que está en juego ahora no es una designación ni el importe de uno o varios fines de semana, sino el futuro de nuestra profesión y la seguridad de todos y cada uno de nosotros. Esta es una situación que nos interpela a todos. Lo que le sucede a un compañero nos acaba afectando a todos... El valor de nuestro trabajo es inmenso. Nuestra seguridad, aún más. Por ello, solicitamos que no se acepte ninguna designación de las que nos sean enviadas de cualquier categoría hasta nuevo aviso», concluyen. Las siguientes medidas a adoptar se decidirán este miércoles, en una reunión convocada por el Comité Técnico de Árbitros de Fútbol Sala de la FCF. Así lo han anunciado también este martes: «Somos plenamente conscientes del malestar y la preocupación que esta situación genera dentro del estamento arbitral. Compartimos absolutamente vuestra indignación. Queremos manifestar con total firmeza que esta Comisión y esta Federación no han estado ni estarán nunca de acuerdo con la gravedad de los hechos acontecidos , que atentan directamente contra la integridad, la dignidad y la autoridad de nuestra labor arbitral. Siempre estaremos al lado de nuestros árbitros, con el fin de preservar vuestra seguridad y que reine la deportividad y el respeto en todas las pistas y pabellones de fútbol sala de todo el territorio catalán». «Este miércoles mantendremos una reunión, donde se abordará la situación de manera directa y se recogerán todas las inquietudes y propuestas del colectivo. Se están activando los mecanismos necesarios para que los hechos sean tratados con la máxima seriedad y rigor y se impulsarán todas aquellas medidas que la justicia y la normativa vigente nos permitan adoptar. Nuestro objetivo es claro: defender a nuestros árbitros y trabajar para que situaciones como esta no vuelvan a repetirse».

