Escuche la versión del VAR por el polémico gol anulado a la U ante Palestino
En uno de los cruces más atractivos de la tercera fecha de la Liga de Primera 2026, Universidad de Chile estuvo a segundos de concretar un triunfo dramático frente a Palestino. Sin embargo, la intervención del VAR reconfiguró el desenlace y abrió un nuevo foco de controversia en torno a los criterios arbitrales y la interpretación de la regla de la mano.
En el minuto 90+4’, Charles Aránguiz capitalizó un error en el área del arquero ‘árabe’ Sebastián Pérez para marcar lo que parecía el 1-0 definitivo. La jugada fue validada inicialmente, desatando la celebración azul. No obstante, desde la cabina de videoarbitraje advirtieron una acción previa que podía alterar la legalidad de la conquista: un eventual contacto con la mano de Matías Zaldivia en el origen del ataque.
El árbitro central, Diego Flores, fue llamado a revisar la secuencia en el monitor a un costado del campo. Tras analizar las imágenes, concluyó que la mano había incidido en el desarrollo de la jugada que terminó en gol, por lo que decidió invalidar la anotación y reanudar con tiro libre directo. La determinación modificó por completo la lectura competitiva del encuentro y selló el 0-0 en La Cisterna.
La resolución generó una airada reacción de los jugadores de Universidad de Chile, quienes cuestionaron el criterio aplicado. Zaldivia, protagonista involuntario de la acción, recibió tarjeta amarilla por sus reclamos. El episodio volvió a instalar el debate sobre la consistencia en la aplicación del reglamento y el margen interpretativo del VAR en jugadas de alta velocidad y múltiples contactos.
El audio posteriormente revelado por la Asociación Nacional de Fútbol Profesional expuso la deliberación interna: “Está todo agitado. Se le pasó, se le pasó, se le pasó (al Zanahoria Pérez). Gol, ojo”. Instantes después, desde la cabina advierten: “Hay mano antes”, apuntando a la acción de Zaldivia. “Nos parece que hay una mano para nosotros… Una mano deliberada”.
La comunicación continúa con una afirmación categórica: “No hay infracción sobre Zaldivia… el balón lo toca con la mano. La mano es burda”. Finalmente, el juez sentencia: “Correcto. Voy a anular el gol y voy a jugar con tiro libre directo”. Más allá del resultado, el episodio deja en evidencia cómo la tecnología, concebida para reducir polémicas, puede también amplificarlas cuando las decisiones se sostienen en interpretaciones que dividen opiniones dentro y fuera de la cancha.
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