Lo que tiene que ver Courtois con Benji Price
Oliver y Benji fueron unos dibujos animados que marcaron a una generación de niños que soñaban con ser futbolistas. Estadios interminables y jugadas imposibles, además de una épica sentimental eran devorados por chavales que hoy ya son personas más o menos maduras y con presbicia. Aún se siguen viendo, pero no con el fanatismo y la audiencia de antes. En español se adaptó el título del manga: «Capitán Tsubasa» y se le dio una importancia al portero, a Benji, que luego, en el desarrollo de los capítulos, no tenía. El protagonista era el delantero, porque los porteros deben o debían ser secundarios.
A no ser que seas Courtois. Si en España se debate si Joan García es mejor que Unai Simón (aunque no hay mucho que debatir según los últimos partidos), nadie duda de la importancia capital de Courtois en el mejor Real Madrid campeón de Europa y también en este Real Madrid que se busca y no se encuentra y que necesita las victorias para ganar tiempo mientras no puede pensar más allá del próximo partido.
Una defensa en cuadro
Con una defensa lastimada y en cuadro («En la defensa estamos sufriendo más inestabilidad. Hay jugadores que están haciendo un esfuerzo extra. Pero convivimos con ello», explicó ayer Xabi Alonso) y un equipo al que le cuesta saber qué quiere ser y a qué quiere jugar, Courtois va dejando varias paradas por partido, que van sumando puntos y llevando al equipo a la final.
O sea, como Benji en los dibujos animados, pero sin gorra.
El portero belga vio mejor que nadie el tanto de Fede Valverde contra el Atlético. Le pilló en línea, con todo el campo despejado: vio salir la pelota como un trueno y, después, la curva que dibujó ante un Oblak que no se esperaba un trallón tan brutal: «Fede le pega de locos, nadie esperaba el efecto por fuera de la barrera y él lo ha dibujado como en los dibujos animados en Oliver y Benji», dijo el guardameta después de la semifinal de la Supercopa.
Portero y pasador
Benji, sobre todo, paraba lo posible y lo imposible. Es lo que hace Courtois, pero contra el Atlético, además, tuvo que poner muchos balones en juego. Dio 43 pases, el cuarto del equipo, y 25 de ellos a campo contrario, lo que demuestra que el balón largo, para que lo bajase Gonzalo y empezar a jugar desde ahí, era un plan pensado de antes, con el fin de evitar la presión del rival y quién sabe si de evitar un centro del campo propio.
Es probable que si el Barcelona presiona hoy la salida de balón blanca, el equipo repita plan. Aunque si juega Mbappé y no Gonzalo no hay un futbolista capaz de bajar la pelota. A Xabi le preguntaron si pensaba repetir el plan del Clásico de LaLiga, que ganó el Real Madrid: «La respuesta es un poco parecida a la de antes del partido contra el Atlético. El partido del Metropolitano no era una referencia, pero no lo olvidamos. El del Bernabéu, contra el Barcelona, igual», dijo.
En ese partido Courtois dio 33 pases, pero poco más de diez fueron a campo contrario. «El contexto y el momento son diferentes, pero hay muchas cosas que tenemos que hacer ante cualquier rival y son imprescindibles en cualquier partido», continuaba Xabi Alonso.

