Alexandre Guimaraes sacude a la Federación Costarricense de Fútbol y lanza una advertencia: ‘No se puede fallar’
Alexandre Guimaraes, una de las voces más autorizadas para hablar de la Selección Nacional, manifestó su preocupación por la actualidad del fútbol de selecciones, especialmente porque todavía no hay director deportivo ni entrenador designado para la Tricolor.
Guimaraes, único entrenador en dirigir a Costa Rica en dos mundiales (2002 y 2006) explicó su sentir en entrevista con La Nación y aseguró que la Federación Costarricense de Fútbol debe volver la mirada a casa y darle oportunidad a los costarricenses de retomar el proyecto de selecciones nacionales. Incluso, dio su voto de confianza a Rónald González como posible director de Selecciones Nacionales.
—¿Cuál es el estado actual de las selecciones nacionales desde su perspectiva?
—No lo digo yo, lo dicen los números. Si no estamos entre las 48 selecciones clasificadas al Mundial, eso significa que algo no se ha hecho bien y que los indicios de claridad sobre el rumbo a seguir todavía no se notan. Acá, al final de cuentas, siempre se llega a un punto en el que ya se hizo una prueba con un resultado que ofrece dos opciones: o se cambia todo —y cuando digo todo es todo, no solo los cuerpos técnicos—, o se recogen los pedazos y se empiezan a unir otra vez para reconstruir una figura.
—¿Qué había que hacer inmediatamente después de la eliminación?
—Era muy claro lo que había que hacer tras quedar descalificados, pero algunas acciones tardaron y eso provoca pérdida de tiempo. Lo que más preocupa es que no está claro si se quiere apostar por un producto local para el cambio o volver a traer profesionales de otros países, lo cual, definitivamente, requiere tiempo para ver resultados.
—¿Dónde señala una falencia de la Federación?
—Cuando se trae un cuerpo técnico y una estructura de organización que no es local, es muy probable —y pasa en todo lado— que se recomiende gente afín para acompañarlos. Ya hemos visto que eso no ha dado resultados.
—¿Entonces llegó la hora de apostar por ‘los de casa’?
—No tengo ninguna duda de que el país tiene la calidad para cubrir esos espacios. No digo radicalmente que lo de afuera no sirve, pero he visto que los procesos de selección de personal extranjero, por una razón u otra, no han funcionado. Entonces yo me pregunto: ¿por qué no darle la posibilidad a los locales de, al menos, arrancar el proceso de transición?
—¿Cuál debe ser el perfil del director de Selecciones en este momento?
—Debe ser una persona con recorrido en dos facetas: el fútbol profesional y las selecciones menores. Haber pasado por ambas rutas es clave. También es fundamental que tenga credibilidad en el medio, porque uno desde afuera sigue viendo nombres, pero también ha estado donde han estado esos nombres, y entonces uno se detiene y dice: “Suave…”. Yo invito a revisar trayectorias, a indagar, a ver números y resultados, porque esta vez no se puede fallar. La Federación no tiene margen de error: el que falle se va, no está permitido equivocarse.
“Además, debe tener una red de contactos para aconsejar, proponer y conseguir torneos para las selecciones menores. Estamos en un momento similar a cuando un entrenador recomienda jugadores: no se puede fallar ni experimentar”.
—Se habla de Rónald González como director de Selecciones…
—Rónald es creíble. Logró cosas importantes a nivel menor, conoce el manejo del terreno de juego y tiene experiencia. Tenemos profesionales capacitados en Costa Rica; sin desmerecer a nadie, creo que Rónald está totalmente apto. Rodrigo Kenton es otro que también puede hacerlo.
—¿Por qué cree que en los últimos años no se confió en técnicos ticos?
—Hay un detalle importante. Ahora Rubén Amorim se fue del Manchester United y dijo: “Me contrataron para ser el manager, no el coach”. Compartir poder no es sencillo, y ahí se nota. Además, cuando el encargado es local, la lupa es mucho más fuerte. Entonces se necesita espalda para aguantar eso. Creo que Rónald tiene esa capacidad. Si los entrenadores locales han pedido espacio y han dado resultados, este es el momento de dárselos para que se afiancen.
—¿Cómo debe manejarse el recambio desde la dirección deportiva?
—El director deportivo que llegue debería tener una cláusula clara: no va a ser entrenador, ni interino, ni salvavidas, porque eso le quita seriedad al proceso. Además, hay algo que la Federación dejó de lado hace tiempo y que debe retomarse: la Selección Olímpica, la Sub-23. Darle rodaje a jugadores que vienen de la Sub-20 para hacer la transición a la Mayor ha demostrado históricamente que funciona.
—¿Se debe apostar por un recambio brusco de jugadores?
—¿Para qué llamar legionarios si ya se sabe lo que algunos pueden dar? Mi criterio es convencer a clubes y Federación de crear esperanza en el jugador del fútbol local. El futbolista tico sabe que puede estar en la Selección, pero muchas veces no cree que vaya a jugar. Estar convocado le da un plus para el mercado, pero debe sentir que tiene oportunidades reales. Eso solo se logra con trabajo.
—¿Es este el momento más complejo que ha vivido la Selección?
—Para arrancar un proceso, sí. El terremoto fue muy grande. La eliminación fue un temblor durísimo, aunque era evidente que algo así podía suceder. Ahora hay que recoger los vidrios, sacar a la gente que quedó entre las piedras y empezar a reconstruir. Es un momento de cambio. Hay que recuperar la ilusión por la Selección, porque es la organización deportiva que más ilusión genera en el costarricense. Al fútbol se juega, pero no se juega con el fútbol.

