Real Zaragoza 1 – 2 UD Las Palmas | Crónica
Travesía sin velas
Helada. Así quedó la afición zaragocista cuando Pedrola amartilló un tiro suave y cruzado que alojó el balón en la mítica red zaragocista a pocos minutos del final. La calidad, el talento se tienen o no se tienen y de todo eso la UD Las Palmas anda sobrada y en el Real Zaragoza no está aunque sí se le espera.
Fue un jarro de cierzo gélido sobre la paupérrima alma blanquilla. La derrota ante un rival hecho de seda no fue justa pero sí incontestable. Esta aparente contradicción define muy bien la esencia del equipo de Sellés, voluntarioso y ajeno al desmayo, pero frágil y escaso de acierto en los momentos clave. Nadie duda de que la situación es crítica y de que es el momento de Indias.
La primera parte se acostó en la melodía de los pío pío. El equipo canario juega con una idea similar a la del aragonés, pero la altura de sus ejecuciones está a años luz de casi todos los equipos. También de la del Zaragoza, obviamente. Les separan veinte puestos en la clasificación y veinte puntos en el cómputo. Por eso, en situaciones como la del domingo a los chicos del Ibercaja solo les queda ir al cuerpo a cuerpo, como hizo la ciudad en los Sitios. Y aún así no está siendo suficiente.
La buena noticia del comienzo del choque fue la alineación de Francho. Ahora mismo, una de las almas del grupo. El otro cambio fue la presencia de Tachi por Insua, amonestado. Lo demás, intocable, intocado. Con esos bagages Sellés se lanzó a la batalla. Lo malo es que las ideas luego hay que materializarlas. Eso se traduce en hacer las cosas bien y, sobre todo, en no cometer errores. Y menos el portero. Ayer, Andrada nos regaló el fallo que de un modo u otro estábamos esperando y lo hizo en el peor momento. Un chut cruzado de Jesé acabó en gol después de que el argentino no pudiera sujetar el balón que se coló por debajo de su cuerpo. Un gol de pandereta navideña.
Otra vez a remontar. Otra vez el 0-1 maldito. Si ya era difícil sujetar la finura táctica y técnica de la UD Las Palmas, con la ventaja regalada todo se hizo un mundo. La primera parte fue, en todo momento, un abismo insalvable y una lección de cómo un equipo construido para ascender ordena y organiza sus piezas para que den lo mejor de sí mismo. Que es una barbaridad. Las Palmas ha encajado solo 12 goles y eso no es casualidad. Con estas premisas, se imaginará el lector que hasta el descanso aquello fue una fiesta amarilla que no se convirtió en goleada todavía no sabemos por qué.
La primera parte acabó en nada para las arcas aragonesas porque el centro del campo estuvo paralizado por la sujeción e inteligencia del contrario y porque las bandas anduvieron huérfanas de acciones agudas. Eso lo trató de corregir Sellés tras pasar por la caseta. Tasende adquirió mayor presencia y en él nació precisamente el gol del empate. Después de un primer centro que Soberón no aprovechó llegó un segundo que cayó en la zona de influencia de Lodro. El 9, tras un primer remate repelido por Horkas, acertó a batir al portero canario, logrando un empate de gran valor. No era fácil revertir el partido y se consiguió en el mejor momento, a los dos minutos de la reanudación. Quedaba tiempo para todo. Ahora estaba por ver cuál era el plan.
Pronto se vio. Sellés imprimió dos marchas a sus chicos y le cambió el paso al partido y al rival. Abandonó la salida elaborada y eligió la ruptura en largo para abotargar a los canarios. Los lanzamientos de Andrada provocaron una mayor presencia del balón en la defensa amarilla y en ello también tuvo mucho que ver el cambio de Cuenca por Juan Sebastián, así como el de Moya por Soberón. Decisiones de entrenador. Enfrente Luis García también hizo su trabajo y puso en el verde a Pedrola, que atormentó a Francho, otra vez de lateral, y a Lukovic. El partido se había igualado y el Zaragoza demostró estar en él.
Clemente casi nos la hace pero su tiro no encontró la red. Por parte blanquilla, Saidu, en juego por un nuevamente lesionado Radu, le dio un balón muy bueno a Valery, pero el de Girona no acertó. Lástima. Pero el Zaragoza, al que le falta clase, le sobra rasmia y uno que representa muy bien ese espíritu es Cuenca. Sus enfoques, su forma de desafiar y de hacer daño al rival se puso en el tapete con sus escapadas y carreras descaradas. Y en una de ellas llegó la mejor ocasión del partido. Recibió un balón largo y luchó fraternalmente a brazo partido con Clemente, a quien superó. Su centro, oro molido, llegó a Kodro pero el bosnio, solo ante Horkas, se durmió y no solo no remató sino que se resbaló y se dejó el gol en el zarzal de su lentitud. Aún debe estar soñando con su error.
La ocasión perdida se transformó muy poco después en el 1-2. Una pérdida de Guti acabó en las botas de Pedrola quien hizo lo que hay que hacer cuando se juega al fútbol profesional. El pase recibido entre líneas acabó como mandan los libretos. Y casi fin, porque si algo tiene este equipo es que el mismo talento que le falta le sobra de voluntad y denuedo. Saidu, esa fuerza de la naturaleza que si se le conduce bien acabará siendo un buen jugador, estrelló el balón en el poste al saque de una falta por parte de Tasende. Quizás habría sido justo, pero lo cierto es que a este equipo tienen que llegar varios jugadores titulares que acierten a interpretar el Plan Sellés, que tiene sentido y sustancia pero al que le faltan peones que lo sepan ejecutar.
FICHA TÉCNICA
Real Zaragoza:
Andrada; J. Sebastián (Toni Moya, 66′), Tachi, Radovanović (Saidu, 69′), Tasende; Keidi Bare, Raúl Guti, Francho; Valery, M. Soberón (Cuenca, 66′), Kodro (S. Bakis, 86′).
UD Las Palmas:
Horkas; Viti, Barcia, Mika Mármol, E. Clemente (Cristian, 89′); Amatucci, Loiodice, Pejiño (Estanís, 62′), Manu Fuster (Iván Gil, 89′); Jesé (Luković), Jonathan Viera (Ale García, 70′).
Goles:
Jesé (M.21, 0-1). Kodro (M.50, 1-1). Estanís (M.88, 1-2).
Árbitro:
Sr. Dámaso Arcediano Monescillo. Amonestó a Tachi, Toni Moya y Keidi Bare por parte local y a Jonathan Viera y E. Clemente por parte visitante.
CALIFICACIONES
Andrada: 1. El gol recibido, fatal.
Juan Sebastián: 1. En defensa sufre mucho. Mejor cuando ataca.
Tachi: 1. Desajustado y poco autoritario.
Radovanovic: 1. Errático y fuera de pugna.
Tasende: 3. Muy bien en su faceta ofensiva. Ayudó al equipo
Keidi Bare: 2. Trabajó con sentido pero le faltó protagonismo.
Guti: 1. Poco fino, cometió errores no forzados.
Francho: 3. Entonado y serio en sus acciones.
Valery: 2. Inseguro en el desafío, le salva su esfuerzo.
Soberón: 2. Más entonado, lejos de la puerta se le ve incómodo.
Kodro: 2. Goleó, pero erró una ocasión magnífica.
Moya: 2. Volvió al enganche y ahí conectó bien.
Cuenca: 3. Atrevido, rápido y luchador.
Saidu: 3. Buen partido. Ofreció potencia y bravura y casi golea.
Bakis: S. C.
por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello
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