Gris inicio de año en Castalia
No logró la SD Huesca ofrecer el regalo que los más de 320 oscenses congregados en Castalia merecían. Fue una dolorosa derrota lo que guardaba el paso oscense por el campo del CD Castellón. Una mala primera parte castigó las opciones de los azulgranas, que llegaron a creer tras el gol de Sergi Enrich, pero su reacción se quedó un alarde de corazón que acabó castigando el cuadro local con un 4-1 definitivo.
Se puso muy cuesta arriba el partido demasiado pronto para la SD Huesca, cuando el árbitro señalaba penalti en el 8 de juego. Cala no falló desde los once metros y obligó a los de Bolo a remar contracorriente. Pero delante tenían un Castellón en gran dinámica y más al abrigo de los 12.000 aficionados congregados en Castalia. Y así el impulso volvió a reflejarse en el marcador en el minuto 19, cuando llegó el segundo tanto local.
No lograba despertar el conjunto azulgrana, que buscaba encontrar a Enol y Sergi Enrich con balones directos. Pero cuando parecía que ganaba algo de metros llegó un mazazo que parecía ya tornarse definitivo, con un 3-0 al paso por vestuarios.
Movió Bolo el banquillo con un doble cambio al inicio de la segunda parte, dando entrada al campo a Carrillo y Ojeda. Y el equipo quiso, acortando distancias a través de Sergi Enrich, en el 60 de juego.
Una falta directa de Sielva se estrelló en la defensa, pero hizo creer al Huesca en sus opciones. Y a partir de allí, el equipo ganó metros con más garra que orden por muchos momentos. De hecho, pudo el Castellón hacer el cuarto a la contra, pero no encontró portería, quedándose con uno menos en la siguiente jugada, por doble amarilla.
Quedaban 20 minutos para el final y entró Luna por Toni en un ambiente que se enrarecía por momentos. Y precisamente entonces, cuando más dudas parecía sentir el cuadro local, tras agotar cambios con la salida de Liberto y Portillo, en una contra llegaba el cuarto del Castellón. Un tanto que mataba todas las opciones de reacción y remitía a El Alcoraz para poder estrenar el año.

