La Copa del Rey, última esperanza para el Atlético
Dice Simeone que el Atlético ha competido bien en la Liga de Campeones y que está compitiendo bien en Liga, pero lo cierto es que sólo le queda la Copa del Rey como posibilidad de ganar un título. Su camino en Europa terminó en los octavos de final y en la Liga está a nueve puntos del Barcelona cuando quedan nueve partidos por jugarse.
Con esas cuentas la Copa aparece como salvación para el Atlético. Fue el primer título nacional que ganó Simeone, en 2013, y lo hizo con todo en contra: en el Bernabéu y contra el Real Madrid de Mourinho. Desde entonces ha habido seis campeones diferentes y otros cuatro finalistas que no ganaron nunca, pero el Atlético no ha repetido presencia en el partido decisivo del torneo.
«Ojalá podamos terminar de la mejor manera no saliéndonos del partido a partido», dice Simeone antes de la vuelta de la semifinal. Este año el Atlético ha conseguido encadenar a los fantasmas en sus partidos contra el Barcelona. Nunca le había ganado en su estadio desde que lo dirige Simeone y este año lo hizo en Liga. En la ida de esta semifinal, que se decide hoy empató a cuatro, pero los buenos números no ha podido sostenerlos en el Metropolitano, donde perdió 2-4 en Liga.
El Atlético tenía ese partido controlado hasta el minuto 70 y después llegó la tormenta. Simeone es consciente de que sus posibilidades de alcanzar la final depende de cómo pueda gestionar esos tramos de dominio del Barcelona que ha sufrido en todos sus enfrentamientos. «Seguramente atravesaremos momentos diferentes en el partido. Por cómo juega el rival hará presión alta e intentaremos repetir los partidos que hemos ido jugando. No creo que haya muchos cambios en la cabeza del entrenador del Barcelona ni en la nuestra porque hemos competido de una manera muy buena en los partidos las dos partes», explica el Cholo. «Tenemos que seguir como hemos trabajado siempre, con ilusión, con intensidad, con alegría, de la misma manera que jugamos el primer partido contra el Málaga cuando llegué», añade.
A pesar de todo, Simeone intenta quitar trascendencia al partido. «La palabra fracaso es muy amplia, fracaso es no intentarlo. El que no lo intenta, fracasa. Para mí la temporada está siendo muy buena. Hemos competido muy bien en Champions, estamos compitiendo muy bien en Liga, estamos en semifinales de Copa y el destino del partido a partido al final de la temporada decidirá si es muy buena, si ha sido extraordinaria o si es regular», insiste Simeone.
Pero el Atlético llega con muchas dudas. De los últimos cinco partidos sólo ha ganado uno, que no sirvió para nada porque fue la vuelta de la Liga de Campeones contra el Real Madrid en el que cayó eliminado. El resto son tres derrotas y un empate que lo han dejado sin más objetivo en la temporada que superar hoy al Barcelona para llegar a la final de la Copa del Rey.
La única certeza para el Atlético es que en la portería estará Juan Musso, el guardameta llegado el pasado verano. «Va a jugar Musso», respondía Simeone cuando le preguntaban si iba a respetar el turno del internacional argentino en la Copa.
El portero llegó cedido por el Atalanta después de jugar como titular en la Supercopa europea contra el Real Madrid y es el primero en varios años que consigue transmitir a Simeone la confianza suficiente como para dar descanso a Oblak en Copa.
Musso ha jugado los seis partidos de Copa, en los que ha encajado cinco goles. Pero cuatro de ellos fueron en la ida contra el Barcelona en Montjuïc. Y en Liga jugó contra el Athletic en San Mamés, donde el Atlético ganó 0-1. El portero no estuvo convocado para la pasada Copa América, pero es uno de los que cuentan para Scaloni, que lo llamó en octubre para cubrir la baja del «Dibu» Martínez. En sus manos está parte de la temporada del Atlético.